Consejos útiles para prevenir el robo de viviendas
Todos los días, en nuestra querida ciudad, se cometen decenas de robos a viviendas. Algunos son denunciados, pero muchos otros pasan a engrosar la “cifra negra” de hechos que por la desesperanza de la víctima, ya ni se denuncian.
A pesar que durante la comisión de los hechos se repiten las modalidades, quedan huellas dactilares, pisadas, rastros de neumáticos, marcas de herramientas y hasta testigos, la investigación penal no se prosigue con la suficiente pericia para lograr dar con los autores.
Ninguna de las herramientas prometidas desde hace años tales como el “mapa del delito” se ha implementado, por lo que las soluciones que ofrece el Estado tienen un atraso tecnológico de varias décadas.
Debemos aceptar que: a) Estamos en una situación de extremo peligro e intentarán varias veces robar nuestra casa; b) El servicio de seguridad que ofrece el Estado no nos ayudará; c) El servicio de justicia no disuade a nadie; d) Debemos modificar nuestra conducta y adoptar acciones concretas de prevención que dificulte el delito o reduzca los daños.
Pareciera ser que la única política de seguridad razonable es la auto-prevención, ejecutando un plan de mejora de las condiciones de seguridad de nuestra casa ya que el problema es solamente nuestro.
Pero en esta defensa el mejor aliado es nuestro propio vecino. La vida urbana nos ha llevado al aislamiento, a llegar a la casa a dormir y suprimir todo contacto con el barrio. El miedo y el exceso de trabajo nos lleva a no compartir nuestro tiempo con los vecinos.
Los vínculos amistosos con nuestros vecinos son la principal herramienta para prevenir el delito.
Resulta conveniente defenderse grupalmente, compartir nuestras preocupaciones, acercarnos a charlar con los vecinos, intercambiar nuestros números de teléfono, conocer a nuestras familias y que nos informemos sobre nuestras actividades.
De esta manera el vecino está en condiciones de detectar cualquier suceso anormal en nuestra casa y dar aviso frente a un delito.
PUERTAS ADENTRO
Para dificultar la comisión de un delito las viviendas tienen que respetar algunas de las reglas básicas de arquitectura segura (método CPTED), como ser la posibilidad de observar claramente el exterior desde el interior de la vivienda y viceversa, permitiendo un control natural del espacio público inmediato.
Para eso es necesario reemplazar los altos paredones por rejas que permitan una mejor visual del interior. Si apostamos por los altos paredones una vez que los ladrones se introduzcan ya no podrán ser advertidos por los vecinos. Tendrán todo el tiempo para cortar las rejas o forzar las puertas.
También es necesario podar arbustos de manera que nadie pueda esconderse dentro del perímetro del patio sin ser advertido.
Al diseñar las rejas debemos observar que las mismas no tengan errores de diseño que haga fácil escalarlas. Muchas veces el nicho del medidor de gas, el muro inferior, o los soportes del portón, permiten trasponer las rejas con la misma facilidad con que se suben escaleras. Invito al lector a situarse frente a su vivienda y pensar cómo haría para trepar, para luego corregir los errores de diseño con un herrero competente.
En la vereda debe instalar un portero, para poder dialogar con las personas que llaman a la puerta sin salir del interior.
Es conveniente que las acometidas de los servicios públicos esenciales, tales como la energía o el teléfono no sean fáciles de cortar desde el exterior. También es valioso instalar luces en los patios con fotocélulas que mantengan buena iluminación en el exterior de manera automática cuando cae la noche.
Una buena inversión es una puerta “blindada” o de seguridad. Son puertas y marcos totalmente reforzados que por su construcción resultan imposibles de abrir con barretas o ganzúas. Poseen una placa metálica de acero y sistemas de cerraduras que actúan sobre dos o más caras.
Si su casa posee rejas, es fácilmente visible desde el exterior, tiene puerta de seguridad, cámaras y alarma con monitoreo, probablemente los ladrones no la elijan como blanco.
Así y todo la mejor defensa es mantener un perfil bajo, no adelantar sus movimientos o viajes por las redes sociales, evitar filtraciones de seguridad por comentarios sobre su estilo de vida u operaciones económicas significativas, y estar siempre prevenido.
También debe tener presente que en la ciudad los delincuentes han optado por asaltar la vivienda con sus moradores presentes, para eso se reducen a los vecinos a plena luz del día, y bajo amenazas los conducen al interior de la vivienda.
La estrategia, una vez vencidas las defensas pasivas de la vivienda es prever esta situación y tener en claro cómo se va a actuar.
Es conveniente entonces tener en la casa una suma moderada de dinero, para que si la familia es asaltada en el interior de su vivienda, siempre se tenga algo significativo para entregar. A partir que los ladrones ven que el botín es “suficiente” su prioridad es salir rápido del lugar del hecho sin ser aprehendidos.
Puede ser prudente colocar un arma letal o no letal, teléfono celular barato y copia de la llave de la puerta, ocultos en aquellos lugares en los que los ladrones eventualmente lo encerrarían (baño u otra habitación con llave).
Contratar una caja de seguridad en un banco para guardar sus valores; anotar las marcas y números de serie de todos sus aparatos electrónicos, para facilitar la denuncia y su (poco probable) recuperación; contratar un seguro y reforzar la seguridad de la vivienda, son tareas prioritarias en las que debemos trabajar.
A pesar que durante la comisión de los hechos se repiten las modalidades, quedan huellas dactilares, pisadas, rastros de neumáticos, marcas de herramientas y hasta testigos, la investigación penal no se prosigue con la suficiente pericia para lograr dar con los autores.
Ninguna de las herramientas prometidas desde hace años tales como el “mapa del delito” se ha implementado, por lo que las soluciones que ofrece el Estado tienen un atraso tecnológico de varias décadas.
Debemos aceptar que: a) Estamos en una situación de extremo peligro e intentarán varias veces robar nuestra casa; b) El servicio de seguridad que ofrece el Estado no nos ayudará; c) El servicio de justicia no disuade a nadie; d) Debemos modificar nuestra conducta y adoptar acciones concretas de prevención que dificulte el delito o reduzca los daños.
Pareciera ser que la única política de seguridad razonable es la auto-prevención, ejecutando un plan de mejora de las condiciones de seguridad de nuestra casa ya que el problema es solamente nuestro.
Pero en esta defensa el mejor aliado es nuestro propio vecino. La vida urbana nos ha llevado al aislamiento, a llegar a la casa a dormir y suprimir todo contacto con el barrio. El miedo y el exceso de trabajo nos lleva a no compartir nuestro tiempo con los vecinos.
Los vínculos amistosos con nuestros vecinos son la principal herramienta para prevenir el delito.
Resulta conveniente defenderse grupalmente, compartir nuestras preocupaciones, acercarnos a charlar con los vecinos, intercambiar nuestros números de teléfono, conocer a nuestras familias y que nos informemos sobre nuestras actividades.
De esta manera el vecino está en condiciones de detectar cualquier suceso anormal en nuestra casa y dar aviso frente a un delito.
PUERTAS ADENTRO
Para dificultar la comisión de un delito las viviendas tienen que respetar algunas de las reglas básicas de arquitectura segura (método CPTED), como ser la posibilidad de observar claramente el exterior desde el interior de la vivienda y viceversa, permitiendo un control natural del espacio público inmediato.
Para eso es necesario reemplazar los altos paredones por rejas que permitan una mejor visual del interior. Si apostamos por los altos paredones una vez que los ladrones se introduzcan ya no podrán ser advertidos por los vecinos. Tendrán todo el tiempo para cortar las rejas o forzar las puertas.
También es necesario podar arbustos de manera que nadie pueda esconderse dentro del perímetro del patio sin ser advertido.
Al diseñar las rejas debemos observar que las mismas no tengan errores de diseño que haga fácil escalarlas. Muchas veces el nicho del medidor de gas, el muro inferior, o los soportes del portón, permiten trasponer las rejas con la misma facilidad con que se suben escaleras. Invito al lector a situarse frente a su vivienda y pensar cómo haría para trepar, para luego corregir los errores de diseño con un herrero competente.
En la vereda debe instalar un portero, para poder dialogar con las personas que llaman a la puerta sin salir del interior.
Es conveniente que las acometidas de los servicios públicos esenciales, tales como la energía o el teléfono no sean fáciles de cortar desde el exterior. También es valioso instalar luces en los patios con fotocélulas que mantengan buena iluminación en el exterior de manera automática cuando cae la noche.
Una buena inversión es una puerta “blindada” o de seguridad. Son puertas y marcos totalmente reforzados que por su construcción resultan imposibles de abrir con barretas o ganzúas. Poseen una placa metálica de acero y sistemas de cerraduras que actúan sobre dos o más caras.
Si su casa posee rejas, es fácilmente visible desde el exterior, tiene puerta de seguridad, cámaras y alarma con monitoreo, probablemente los ladrones no la elijan como blanco.
Así y todo la mejor defensa es mantener un perfil bajo, no adelantar sus movimientos o viajes por las redes sociales, evitar filtraciones de seguridad por comentarios sobre su estilo de vida u operaciones económicas significativas, y estar siempre prevenido.
También debe tener presente que en la ciudad los delincuentes han optado por asaltar la vivienda con sus moradores presentes, para eso se reducen a los vecinos a plena luz del día, y bajo amenazas los conducen al interior de la vivienda.
La estrategia, una vez vencidas las defensas pasivas de la vivienda es prever esta situación y tener en claro cómo se va a actuar.
Es conveniente entonces tener en la casa una suma moderada de dinero, para que si la familia es asaltada en el interior de su vivienda, siempre se tenga algo significativo para entregar. A partir que los ladrones ven que el botín es “suficiente” su prioridad es salir rápido del lugar del hecho sin ser aprehendidos.
Puede ser prudente colocar un arma letal o no letal, teléfono celular barato y copia de la llave de la puerta, ocultos en aquellos lugares en los que los ladrones eventualmente lo encerrarían (baño u otra habitación con llave).
Contratar una caja de seguridad en un banco para guardar sus valores; anotar las marcas y números de serie de todos sus aparatos electrónicos, para facilitar la denuncia y su (poco probable) recuperación; contratar un seguro y reforzar la seguridad de la vivienda, son tareas prioritarias en las que debemos trabajar.
