Los presidentes de las tres confederaciones cuestionaron con dureza al titular de la FIFA por el intento de incorporar capitales privados al negocio comercial de los Mundiales. Denunciaron una ruptura de confianza y reclamaron una auditoría independiente.
Una fuerte disputa interna sacude a la FIFA. La UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la Concacaf emitieron un comunicado conjunto contra el presidente del organismo, Gianni Infantino, luego de que quedara frustrado un proyecto que buscaba ceder a capitales privados un porcentaje de las acciones comerciales vinculadas a los Mundiales.
El documento fue firmado por Aleksander eferin, presidente de la UEFA; Salman bin Ibrahim al Khalifa, titular de la AFC; y Victor Montagliani, máximo responsable de la Concacaf. Los tres dirigentes cuestionaron la forma en que se intentó avanzar con la iniciativa y consideraron que lo sucedido representa una grave falla en la conducción institucional de la FIFA.
Según plantearon las confederaciones, el intento de acelerar la operación sin la participación adecuada de los órganos deliberativos constituyó un “engaño” que terminó afectando la confianza y credibilidad en la conducción del organismo con sede en Zúrich.
Reclaman una investigación independiente
La controversia tomó mayor dimensión después de una cumbre de emergencia realizada en Marruecos. Desde la conducción de la FIFA se habría presentado lo ocurrido como un problema relacionado con los mecanismos de comunicación interna, una interpretación que fue rechazada por las tres confederaciones.
UEFA, AFC y Concacaf consideran que el conflicto va más allá de una falla comunicacional y cuestionan el contenido mismo de la iniciativa, al entender que suponía una modificación significativa en la administración de los principales activos comerciales del fútbol internacional.
También rechazaron que sea la propia FIFA la encargada de revisar internamente lo sucedido. En cambio, reclamaron la realización de una auditoría externa e independiente que permita determinar cómo se impulsó el proyecto y garantizar transparencia en la investigación.
El proyecto que desató la pelea
La iniciativa cuestionada apuntaba a transformar parte de la estructura comercial vinculada a las competiciones internacionales de selecciones y clubes mediante la incorporación de accionistas privados.
El intento finalmente no prosperó, pero abrió una crisis política dentro de la máxima organización del fútbol mundial y dejó expuestas profundas diferencias entre Infantino y tres de las principales confederaciones continentales.
El reclamo conjunto de UEFA, AFC y Concacaf eleva ahora la presión sobre la conducción de la FIFA y abre un nuevo frente de disputa sobre quién y de qué manera debe administrar el negocio generado por las principales competiciones del fútbol internacional.
