Se esparcieron alrededor de 10 metros cúbicos de petróleo por un camino de tierra con leve pendiente, contaminando vegetación autóctona y cerca del mediodía de este viernes ya habían finalizado los trabajos de remediación.
Los mismos estuvieron a cargo de la empresa Mafers Soluciones Ambientales, en tanto que otra contratista, Iberoamericana, aportó una motoniveladora y el crudo mezclado con tierra fue llevado hasta un repositorio.
El gobierno provincial hizo saber que la operadora comunicó que el derrame se produjo por una mala maniobra de bombero ya que una válvula había quedado abierta, pero negó terminantemente que se haya registrado rotura de algún ducto.
El Patagónico estuvo en el sitio del incidente y observó que un grupo de operarios de Mafers estaban despejando el petróleo residual en el epicentro del derrame, donde hay una plancha de hierro y por encima de ella algunas válvulas que controlan el paso de la producción de los yacimientos de CGC (foto).
En ese lugar ya estaba desde hora muy temprana el responsable de la Secretaría de Medio Ambientede Santa Cruz para la zona norte, Sebastián Giorgion, junto a una inspectora del mismo organismo, Ángela Aguilar.
El funcionario confirmó a este medio que el incidente ambiental registrado en la unidad de almacenamiento se produjo porque una válvula quedó abierta, lo que constituye una mala maniobra operativa.
Comentó además que CGC comunicó de manera inmediata el incidente a la Secretaría de Medio Ambiente, la cual se encarga de labrar un acta en la que se describe la magnitud y el daño ambiental causado.
Tras ello se suceden una serie de pasos administrativos que pueden derivar en sumarios y multas cuando hay un gran afectación de suelos, pero en principio éste no sería uno de esos casos ya que la vegetación afectada fue mínima.
