Correo Argentino: desplazaron al fiscal que había imputado a Macri

El procurador interino anuló la designación de Juan Pedro Zoni en la fiscalía federal que ocupaba hace tres años y lo envió a un fuero de menor importancia. Había pedido nuevas medidas de prueba y tenía a su cargo otras causas sensibles para el Gobierno.

El procurador interino, Eduardo Casal, resolvió anular la designación de Juan Pedro Zoni en la fiscalía federal que ocupa en Comodoro Py desde hace tres años y mandarlo a una fiscalía criminal y correccional. Es una decisión acorde al interés de Mauricio Macri, que apuesta a salir indemne del escándalo por el intento de condonación de la deuda del Correo Argentino -empresa del Grupo Macri— en un acuerdo con propio el Estado y por las maniobras de vaciamiento posteriores.

Zoni había imputado el año pasado al Presidente y hace dos semanas pidió nuevas medidas de prueba. No es la única causa resonante a su cargo: también, por ejemplo, instruye la que investiga la cuenta de Alberto Nisman en Estados Unidos, donde están bajo sospecha de lavado de dinero su madre y su hermana, además de Diego Lagomarsino. También había impulsado pruebas en una de las causas contra el ministro de Finanzas, Luis Caputo, por la emisión del bono a cien años. Desplazar a este fiscal de los tribunales federales es, sencillamente, buscar desactivarlo.

Zoni quedó perplejo con la resolución y analiza la posibilidad de impugnarla. Se trata de un fiscal de bajo perfil, que trabaja hace más de veinte años en tribunales, hizo la mayor parte de su carrera en una fiscalía penal tributaria, la de Jorge Dahl Rocha, también pasó por la ex fiscalía de Paul Starc, y por el juzgado de Ariel Lijo. Antes de desembarcar en el fuero federal trabajó en la Procuración, cuando recién llegaba Alejandra Gils Carbó, y luego en la Procuraduría de Lavado de Activos. Ganó el concurso para una fiscalía federal en Santiago del Estero, que nunca fue habilitada.

Según informó Página 12, por eso fue designado luego en una fiscalía federal que estaba vacante pero para la cual no había concurso en marcha. Primero fue como subrogante, y luego se le otorgó un traslado definitivo. Esta última disposición, que había firmado Gils Carbó, es la que decidió anular Casal, el procurador que ocupa transitoriamente ese cargo.

Un dato llamativo es que Casal, el mes pasado, firmó un traslado, que fue el de Santiago Marquevich, de Rosario a Hurlingham. Y no puso en duda otros tantos anteriores, de la misma época que el de Zoni e incluso en Comodoro Py. La vuelta que le dio al caso de Zoni es que consideró que como la fiscalía de Santiago del Estero no está habilitada, y por ende no existe, “mal podía invocarse la existencia o disponerse un traslado de ella hacia otra”.

El argumento de Casal es que no se trataría de “un auténtico traslado” y por tanto la resolución que lo dispuso es nula. No quedarán afectadas las resoluciones que tomó hasta ahora. Y anuncia que lo manda a una fiscalía nacional correccional, también en la Ciudad de Buenos Aires, donde alega que hay “necesidades funcionales”. Allí tramitan delitos comunes, como los robos.

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