Corrientes va a las urnas en medio de sospechas sobre el recuento provisorio

La “falta de controles compromete la confianza en el proceso electoral”, manifestó con preocupación Martín "Tincho" Ascúa, el candidato del peronismo.

Desfasada del calendario nacional, este domingo Corrientes define a su próximo gobernador. Sin posibilidad de reelegir, Gustavo Valdés nominó a su hermano, actual intendente de Ituzaingó, como candidato para sucederlo. La elección transcurrirá en un clima enrarecido por una denuncia de la oposición que cuestiona la transparencia del recuento provisorio de votos. Martín Ascúa, candidato del PJ con chances de entrar al ballotage, expresó “una profunda preocupación por las debilidades en el sistema de recuento provisorio” que, según afirmó, “no permite verificar la trazabilidad ni controlar la carga de datos”. En esa línea, se presentó un planteo ante la Junta Electoral y una demanda en la Justicia para habilitar la presencia de técnicos informáticos durante el conteo que fue desestimada. La “falta de controles compromete la confianza en el proceso electoral”, aseguró el candidato del peronismo.

En clave nacional, la Libertad Avanza pone a prueba la estrategia de Karina Milei de candidatos “puros”, en medio del escándalo por coimas en la Andis.

LOS HERMANOS VALDES Y EL RESTO

En un fin de semana marcado por el calor del Litoral, Corrientes va a las urnas. El calendario arrastra la huella de dos intervenciones federales y de una larga inestabilidad política. Los resultados se leerán en clave local, pero también servirán para proyectar tendencias a nivel nacional. Los hermanos Valdés buscan retener la provincia y reposicionar al gobernador saliente. En las últimas horas, Gustavo Valdés —el hombre que colaboró con el gobierno pero no logró cerrar una alianza con La Libertad Avanza por la intransigencia de Karina Milei y los Menem— confirmó su adhesión al nuevo espacio de los gobernadores de Córdoba, Chubut, Santa Cruz, Jujuy y Santa Fe: “Provincias Unidas”. En la práctica, ese frente comenzará a actuar como bloque parlamentario opositor a partir del 10 de diciembre y buscará ser una alternativa a Milei en 2027.

Con su estrategia de candidatos “puros” diseñada por Karina Milei y los primos Menem el gobierno sumará nuevas complicaciones en el Congreso donde no le sobran apoyos.

El sprint final de la campaña no fue lo que los libertarios esperaban. El candidato Lisandro Almirón tuvo que huir de su propia caravana de cierre por las protestas que generó la presencia de Karina Milei y Martín Menem en la provincia. No fue el único dolor de cabeza: ese mismo día fue escrachado en un local de comidas rápidas por votar en contra de la Emergencia en discapacidad en la Cámara de Diputados, las imágenes se viralizaron en las redes sociales. Carlos “Teke” Romero, también candidato autopercibido libertario divide aún más la oferta de ultraderecha.

El peronismo apuesta a meterse en la segunda vuelta como primer paso para recuperar la gobernación después de cincuenta años. Martín Ascúa —intendente de Paso de los Libres, ciudad fronteriza — busca proyectar desde allí aires de renovación. Su candidatura se nacionalizó por el respaldo de Cristina Fernández de Kirchner, que impulsó la normalización del partido y habilitó internas por primera vez en veinte años. El 7 de junio, CFK viajó a Paso de los Libres para acompañarlo, horas antes de su detención.

En el centro de Campaña de Ascúa hay optimismo. Creen que si logra entrar al ballotage ganará el sentimiento de cambio tras 25 años de gobiernos radicales. Sería un batacazo clave para el peronismo a una semana de la elección bonaerense.

Ascúa no está solo, pelea palmo a palmo el segundo lugar con el ex gobernador Ricardo Colombi que intentará volver al poder, aunque esta vez sin el aparato de la UCR. Completan la oferta los abogados Adriana Vega y Andrés Barboza por el Partido de la Esperanza y Sonia Beatriz López presidenta del Partido Comunista local.