Cosolito: "nos podemos hacer muy fuertes de local"

El alero santafesino de 36 años jugará su primera temporada con Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia.

El alero Mauro Cosolito es otra de las caras nuevas que se sumó a Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, con miras a la Liga Nacional de Básquet 2025-2026.

El exjugador de Unión de Santa Fe, Instituto de Córdoba, Quimsa de Santiago del Estero, Olímpico de La Banda, Ferro Carril Oeste, entre otros clubes, tuvo este viernes su primer contacto con El Patagónico.

Cosolito, de 36 años y 1,94 metro de estatura, habló de cómo surgió su llegada al “Verde”, y aseguró que siempre piensa a nivel grupal cuando se le consultó si tiene algún objetivo en lo personal.

Entre sus resonantes títulos, sobresale el conquistado con “La Fusión” en el año 2020, donde se consagró campeón de la Basketball Champions League Americas, el torneo más importante que tiene el continente.

- ¿Cuáles son tus sensaciones de haber llegado a Gimnasia?

Estoy muy contento de haber llegado a un club con mucha historia y grande de la Liga. Estoy contento por cómo me recibió el grupo, hay chicos que vienen jugando acá hace rato. Son dos semanas muy duras de trabajo, pero lo venimos haciendo muy bien. Feliz de estar acá y adaptándome de a poco.

- ¿Cómo surgió tu llegada al club?

Fuimos hablando de a poco. Yo, si bien estaba con Unión, tomé la decisión y estoy feliz de haber llegado. El día que Gimnasia puso el interés, el mío también estaba, porque tengo amigos en esta la institución y quería jugar, ser feliz, divertirme y, ¿por qué no?, hacer cosas buenas también acá.

- ¿A qué amigos te referís? ¿A alguno lo tuviste como compañero?

Junto con Emi Toretta compartimos plantel en Quimsa dos años, compartimos muchas cosas y estamos muy contentos. Yo estoy muy contento y sé que él también, de estar juntos y de poder hacer un gran año. Con Marti Dato también habíamos compartido cosas, justamente con Emi. A los otros chicos los fui conociendo y, por lo que vi, estamos siendo un muy lindo grupito.

- ¿Qué significó para vos haber sido campeón de la Champions con Quimsa?

Me quiero hacer un tatuaje sobre eso, todavía no lo tengo. Lo tengo pensado, pero no lo he podido hacer. El año pasado lo quería hacer, justamente, de los cuatro títulos más importantes. Fui campeón de la Champions, logré también una Liga con Quimsa, gané la Sudamericana con Instituto, logré un torneo Federal que fue un poco eso el surgir con Unión. Después ganamos Super 20, Supercopa, hemos ganado torneos intermedios así creo que esos cuatro importantes, en algún momento los voy a llevar todos en la piel.

- ¿Cuáles son tus expectativas en Gimnasia?

Hacer un gran año, tratar de acompañar a los chicos al proceso y llevarlo de buena manera. Reencontrarme un poco con la historia, con el básquet y tratar de hacerlo de buena forma. Gimnasia viene haciendo un proceso con los chicos de llegar a playoffs, de todo, necesitan también ganar y meter un poquito más. Aspiramos a eso. Sé que el objetivo es un poquito fuerte, pero lo vamos a intentar lograr.

- ¿Tenés algún objetivo personal, o pensás más en lo grupal?

Siempre lo pienso desde el grupo. El grupo, desde la cabeza que es Pablo (Favarel), que todavía no llegó y todavía no pusimos ahí los objetivos del grupo. El grupo es lindo y da pensar que nos podemos hacer muy fuertes de local. El club históricamente se hacer fuerte de local, ojalá lo podamos hacer, ganar partidos de visitante, establecernos bien en la Liga, ser competitivos y después, el año y la Liga te van colocando en un lugar que merecés. Por el trabajo y por cómo veo a los chicos, vamos a andar bien.

- ¿Cómo te autodefinís como jugador?

Por ahí suena mal, pero me siento un poco líder, que puede ir llevando los procesos de querer ir a ganar, me siento ganador, me siento un jugador que hace cosas para eso. Pero hay que demostrarlo todos los días, hay que estar acá y entrenar. Si bien soy grande, soy joven, me siento bien con gente joven, jugando dinámico. Este es un paso bueno y necesario en esta etapa de mi carrera, para poder volver a poner la impronta y hacer buenas cosas.