Crece la desigualdad educativa: la brecha en Matemática se disparó un 30% en 10 años

Un nuevo estudio de la Universidad Austral revela una situación alarmante en el sistema educativo argentino: la brecha de aprendizaje en Matemática entre estudiantes de distintos niveles socioeconómicos se disparó un 30% en la última década.

Mientras la desigualdad en Lengua se mantuvo estable, la caída en los conocimientos de Matemática es generalizada y afecta más a los alumnos vulnerables.

Los datos más preocupantes

El Tercer Informe del Indicador de Desigualdad de Aprendizajes, elaborado por las investigadoras Eugenia Orlicki y Cecilia Adrogué, analizó los resultados del Operativo Aprender desde 2016. Las conclusiones son contundentes:

Matemática en Secundaria: La brecha de desigualdad se amplió de forma sostenida. En 2024, por cada estudiante vulnerable que logra los aprendizajes mínimos, lo hacen 5,3 alumnos de contextos más favorecidos. En 2016, esa cifra era de 4,1, lo que marca un crecimiento del 30% en la desigualdad.

Aprendizaje crítico: Solo 5 de cada 100 estudiantes de secundaria de los sectores más vulnerables alcanzan los conocimientos mínimos en Matemática. Este porcentaje se desplomó desde el 13% registrado en 2016.

Lengua: En esta materia, la brecha de desigualdad se mantuvo estable en ambos niveles (primaria y secundaria).

Un retroceso generalizado

Las autoras del estudio señalan que el problema va más allá de la desigualdad. En Matemática, se observa un retroceso general en el nivel de logros tanto en primaria como en secundaria, afectando a todos los estudiantes. Por ejemplo, en primaria, la proporción de alumnos vulnerables con conocimientos mínimos en esta materia bajó del 48% al 39% entre 2016 y 2023.

¿Qué se necesita?

El informe concluye que se necesitan políticas educativas urgentes que no solo mejoren la enseñanza de Matemática en general, sino que también implementen estrategias específicas para apoyar a los estudiantes de contextos vulnerables. El objetivo es claro: garantizar oportunidades más equitativas y evitar que la brecha de aprendizaje siga creciendo.