Crecieron un 15% los permisos de obra pero la construcción clandestina duplica esa cifra

El sector de la construcción muestra un intenso movimiento en Comodoro Rivadavia. Además de un crecimiento del 15% de obras autorizadas respecto de 2013, la comparación interanual refleja que en 2014 ha habido una notoria diferencia entre la superficie construida sin permiso y la superficie autorizada. Los cinco inspectores con que cuenta la Dirección de Obras Particulares son insuficientes para supervisar todo el ejido urbano.

En Comodoro Rivadavia el nivel de construcción se puede evaluar a partir de las estadísticas de edificación que maneja el municipio y que dependen de la Dirección de Obras Particulares. Incluyendo hasta las dos primeras semanas de diciembre, los permisos para obras otorgados son 790, y se espera que hasta fin de año ese número pueda crecer en un 10%.

Esos 790 permisos representan alrededor de un 15% más con relación a 2013, donde se registraron 683 permisos. El mes en que más permisos se otorgaron este año fue setiembre, con 106 autorizaciones. Sin embargo, el mes con más superficie en construcción fue octubre, con 30.335 metros cuadrados en edificación. Marzo fue el de menor cantidad de permisos otorgados, con 56, mientras que abril fue el de menor cantidad de superficie en edificación, con 8.641 metros cuadrados.

La superficie total construida en 2014 -a dos semanas de terminar el año- es de 166.154 metros cuadrados y está un 1,6% por debajo de lo construido en 2013, donde se alcanzó un total de 168.955 metros cuadrados. Esto indica que, este año se autorizaron más obras que el año pasado, pero de menor envergadura.

NUMEROS

El arquitecto César Pola es el director General de Obras Particulares de la Municipalidad de Comodoro Rivadavia, sector encargado de controlar la obra privada de la ciudad. Los datos que allí manejan contemplan la superficie relevada, que es la que fue construida sin permiso previo, pero que se regulariza después. También se suma la superficie de obra nueva, que incluye ampliaciones y obras completas nuevas.

“La superficie de relevamiento este año ha sido importante; quiere decir que hubo mucha obra que se hizo sin permiso en lo que va del año y que ascendió a más de 110.000 metros cuadrados”, señaló Pola en diálogo con Diario Patagónico.

En tanto la obra nueva, que cuenta con permiso y tiene asistencia técnica con controles municipales previos, asciende a 56.000 metros cuadrados, es decir la mitad que la obra iniciada sin autorización.

“Este es un dato que a nosotros nos preocupa”, explica Pola “porque lo que venía ocurriendo años anteriores es que estaban equiparadas, tanto la superficie no autorizada como autorizada; sin embargo este año hay una diferencia del doble”.

Según el arquitecto, este dato permite realizar dos análisis. Por un lado, la falta de control desde el área municipal. “Tenemos muy pocos inspectores, son sólo cinco para toda la ciudad. Comparando con otras áreas de control estamos en un déficit muy grande. Necesitaríamos por lo menos diez porque la ciudad creció muchísimo”.

La otra conclusión es que “la obra chica (ampliaciones menores), la que a veces no se ve, está demostrando un nivel adquisitivo mejor para las capas sociales más bajas”.

Comparado con el año pasado hay otro dato distintivo en 2014: “los permisos han aumentado un 15%, pero no se condice la cantidad de permisos con la cantidad de metros cuadrados; hay más permisos, pero los metros han sido menos”.

Para el director de Obras Particulares, “esto muestra que ha habido obras de menor envergadura, más viviendas individuales. El año anterior hubo obras muy grandes que se están construyendo todavía hoy”. Entre esas obras grandes se enumeran algunas clínicas, como la del Sindicato de Camioneros y la sede del Sindicato Petroleros Jerárquicos sobre calle Saavedra.

TENDENCIA

La tendencia en esta ciudad es que la construcción va siempre en aumento, “en forma constante, pero leve”. En general, la cantidad de permisos se mantiene y lo que varía son las superficies.

Con relación al tipo de construcción, en Comodoro Rivadavia prevalece la tradicional de material. “Los sistemas de construcción en seco también se están desarrollando bastante, pero más para interiores que exteriores, por una cuestión climática, pero igual son aceptables y válidos”.

Otra variante que se puede observar en los últimos tiempos está en el mejor diseño que se aprecia en las construcciones. En este aspecto, Pola describe: “no es un dato relevante para las cantidades, pero sí para las calidades constructivas; esto tiene que ver con la inserción en el medio de más cantidad de profesionales universitarios, arquitectos específicamente, que se preocupan más por el diseño. Hay edificios con más calidad proyectual y de diseño”.

Otro dato relevante es que actualmente en esta ciudad se estima que hay alrededor de diez edificios en construcción. “El proceso es lento, pero en los últimos 5 a 8 años aumentó la cantidad de edificios en altura”, indica Pola.

En ese sentido la altura máxima en la ciudad es de 12 pisos, que equivale a 36 metros de altura.

Respecto a las zonas que presentan mayor nivel de edificación, desde Obras Particulares informan que “van a la cabeza los barrios de más poder adquisitivo, como Roca, Pueyrredón y algunos sectores de zona norte”.

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