Matías Barrera tiene un hablar pausado y tranquilo, a simple vista no parece denotar que en su currículum cuenta con las acreditaciones de entrenador en hándbol (cuando la única forma de serlo era viajando a Buenos Aires), profesor de Educación Física (egresado del ISFD 810 donde ejerce la docencia) y licenciado en Alto Rendimiento Deportivo.
A pesar de esos títulos, y apenas pudo, volvió “al barrio” en Km 5 donde se inició de niño en el balonmano en la escuela municipal de la mano de Hernán Martínez y Renato Narváez. Y en fútbol bajo los colores de Unión San Martín Azcuénaga.
“Cuando se levante la cuarentena se van a colmar los gimnasios municipales de chicos. Porque en la actualidad creo que lo que sostiene a la actividad es el capital humano”, sostiene el profesor a Diario El Patagónico. Y lo afirma con la convicción de haber sido uno de los constructores en 2011 del proyecto de hándbol por el cual Municipal Km 5 fue el primer espacio en contar con todas las categorías en ambas ramas.
“Yo empecé jugando de niño en Km. 5. Tanto en fútbol en USMA como en hándbol en la sede municipal con Hernán (Martínez) y Renato Narváez como entrenadores. En 2005 comencé a trabajar en la escuelita municipal mientras estudiaba el profesorado. En 2008 me fui a Buenos Aires para hacer el curso de entrenador de balonmano y la Licenciatura en Alto Rendimiento Deportivo. Y en 2011 volví al barrio”, describe.
Antes de establecerse en Buenos Aires, ya Municipal 5 comenzaba a contar con todas las categorías (anhelo inicial del docente). Cuando volvió en 2011, fue un volver a empezar, pero esta vez construyendo en equipo.
“Hay una particularidad en los ‘profes’ del hándbol de Km 5. Todos son profesores de Educación Física. Y antes de ello, fueron jugadores de la escuelita. Salvo Juan Pablo Caffaro que es entrenador de Primera y tiene su origen como jugador en Km 8”, sostiene.
Lucas Pierrasteguy, Roberto Ariolo, Lucia Martínez y Tamara Astudillo son el equipo de trabajo de la escuela de balonmano de Km 5.
PROYECCION NACIONAL Y AUTOGESTION
Desde Km 5, el hándbol patagónico sumó rodaje nacional. En el caso de Km 5, las chicas en Cadetes abrieron el certamen federal en Cipoletti 2013. De ahí en más, la continuidad en la máxima categoría por parte de la escuela municipal tuvo continuidad en diversas categorías.
“Hoy en día estamos con Mayores Damas en el Nacional A, junto a los mejores equipos de la Argentina. Y en Primera Varones en Nacional B. Esto es gracias a un proyecto a largo plazo y el apoyo de las políticas municipales”, remarca.
Y las palabras se sostienen en los hechos, dado que en la máxima categoría del balonmano la mayoría de los participantes –a excepción de Km 5 y alguno más- son clubes privados con financiamiento propio que sostienen su participación en esa categoría.
“Hay una realidad que deberíamos cambiar o plantearnos a nivel regional. Y es que el hándbol es algo muy autogestionado. A qué me refiero: el jugador de Comodoro no solo tiene que preocuparse en estar al mejor nivel deportivo, sino que también tiene que vender rifas, pollos o lo que sea para poder bancarse una participación en la máxima competencia nacional. Por supuesto que contamos con apoyo, pero es muy poco respecto a otros clubes del país. Y eso también se nota en la cancha”, sostiene.
Matías lo vivió en primera persona. Porque cuándo egreso como profesor. Y con el apoyo de su familia y amigos, pudo sostener sus estudios superiores y de especialización en Buenos Aires.
“Uno se perfeccionó y tuvo la suerte de contar con el sacrificio de su familia. Hoy para un jugador de hándbol con proyección, lamentablemente sigue siendo así. Yo viví un proceso que empezó en 2005 con dos pelotas. Hoy contamos con todas las ramas completas y con más recursos, gracias también al aporte de los propios jugadores. Creo que esta realidad tiene que cambiar y plantearnos un financiamiento como por ejemplo la Liga Nacional de Basquetbol”.
“En definitiva, yo tuve la suerte de trabajar en una institución como USMA y Km 5 que tiene una forma similar de pensar. Y más allá de los estudios o títulos que uno tiene, como profesional me siento satisfecho de trabajar en ámbitos como el Profesorado de Educación Física, USMA y en el Municipal Km 5. Que en definitiva es volver a trabajar en el barrio”, recalcó.
