Cuatro detenidos por el asesinato de Zoe, la niña que encontraron calcinada

El brutal asesinato conmocionó a la ciudad de La Rioja. Entre los apresados hay un pastor evágelico, dueño de la moto que apareció incendiada junto al cadáver de la niña.

Zoe, de 4 años, fue encontrada calcinada el domingo pasado en el fondo de una casa en la ciudad de La Rioja. Su madre fue detenida junto a otras tres personas, entre ellas un pastor evangélico, dueño de la moto que apareció incendiada junto al cadáver.

La detención de Gimena Córdoba, de 22 años, fue ordenada por la jueza Jésica Díaz Marano, del Juzgado de Instrucción de Violencia de Género y Protección Integral 1 de La Rioja, quien deberá resolver si le imputa una participación en el crimen o algún tipo de encubrimiento.

Quien apuntó contra la mujer fue el abuelo paterno de la niña, Oscar Rodríguez, quien dijo que la madre "abandonó a Zoe a los seis meses", que "andaba siempre de joda" y tendría problemas con el consumo de drogas y alcohol.

"Ella la abandonó a los seis meses y desde ese momento la criamos a la nena. Esta chica siempre ha hecho daño para ocultarle la nena a mi hijo", aseguró a Nueva Rioja.

Relató que crió a su nieta hasta los 3 años en Chilecito, pero que Córdoba apareció en febrero pasado y se llevó a su hija a la capital provincial. Como la niña no tenía el apellido de su hijo, el juez de Menores Martín Pueyrredón dictaminó que "la madre era dueña de dejarla donde quería".

Al conocer la muerte de su nieta, sembró sospechas sobre un supuesto delito contra la integridad sexual: "Dios quiera que no la hayan tocado".

Respecto a los otros detenidos, uno de los hombres es Andrés Bustamante, un pastor evangélico, dueño de una moto que estaba incendiada junto al cadáver de la víctima. También habría otros dos sospechosos, de quienes no trascendió la identidad.

El espantoso crimen fue dado a conocer cerca de las 9 de la mañana del último domingo, cuando la Policía de La Rioja fue alertada sobre el hallazgo del cadáver calcinado de una niña de 4 años en un domicilio del Barrio Loteo San Andrés.

Ante esa situación, la jueza Díaz Marano ordenó la realización de distintas diligencias de rigor, como la recolección de evidencia, secuestro de elementos de interés para la causa y levantamiento de muestras para su peritaje.

También convocó la presencia de una trabajadora del Cuerpo Asesor Técnico Interdisciplinario, con el propósito de llevar a cabo una intervención socio-vecinal a fin de obtener datos que fueran necesarios para la investigación y del Cuerpo Médico Forense para la autopsia, resguardándose muestras para un posterior cotejo de perfil genético.

De esa manera, la jueza ordenó la detención de un hombre y una mujer y el allanamiento de sus domicilios, en los cuales secuestraron elementos de interés para la causa. Luego fue detenido otro sospechoso y finalmente la madre de la niña, dijeron las fuentes consultadas. “No estaría diciendo todo lo que sabe o habría participado del crimen”, dijo una fuente de la investigación, que reveló que la jueza decretó el secreto de sumario.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico