Dakar: un desafío distinto cada año

Desde que el Dakar llegó a Sudamérica tuvo diferentes itinerarios. En esta edición Buenos Aires vuelve a ser largada y llegada.

Uno de los grandes desafíos que plantea la creación de la ruta del Dakar es que tenga ese espíritu de descubrimiento que los organizadores quieren transmitir. Por eso desde que llegó a Sudamérica en 2009 siempre se diagramaron itinerarios diferentes, aunque es verdad que se mantuvieron ciertos lugares que ya son un clásico como las dunas de Fiambalá, en la provincia argentina de Catamarca; o el desierto de Atacama del lado chileno.

Aquella primera edición tras la cancelación de 2008 se largó y terminó en Buenos Aires con un día de descanso en Valparaíso, Chile. Con rumbo sur tras la partida, la caravana llegó hasta Puerto Madryn y luego se dirigió a territorio chileno. El árido desierto de Atacama fue todo un desafío, aunque los mayores escollos estuvieron del lado argentino. Primero antes de cruzar la cordillera con las dunas mendocinas del Nihüil y luego con las catamarqueñas de Fiambalá, ya en el regreso.

En 2012 hubo profundadas novedades con la llegada de Perú y un recorrido lineal. La largada, en Mar del Plata; el día de descanso en Copiapó (Chile) y la llegada en la capital peruana de Lima. Los lugares más complicados fueron Fiambalá y el desierto peruano, repleto de pequeñas dunas seguidas y lugares de mucho “fesh fesh” o polvo en suspenso.

En 2015 Buenos Aires vuelve a ser protagonista central con la largada, que será frente a la Casa Rosada; y la llegada. El ecuador de la prueba se vivirá en la localidad chilena de Iquique, donde habrá días de descanso diferenciados para cada categoría; algo que permitirá que haya acción sin interrupción. A eso se suman las etapas maratón para todos los participantes y el paso por Uyuni para los autos.

El Dakar es más que una carrera, también propone descubrir nuevos lugares. Algo que se refleja desde que llegó a este continente. 

Fuente:

Dejá tu comentario