Darío Achaval: "nunca me había pasado que me roben"
Durante el combate, que se observa en la página de Facebook de Gym Fight Club, el rival del patagónico cayó dos veces. El resto de los asaltos se dedicó a abrazar al argentino. Sin embargo, los jueces le dieron el triunfo por unanimidad al local. Con los reclamos realizados, el referente de la región espera por la respuesta de Marcio Francisco.
Dice que lo que más le duele fue la forma en la que perdió. Aunque le reconforta que en la derrota equilibró el mal trago que pasó en Brasil ante el local Marcio Francisco en el Arena War Shock Muay Thai en la ciudad de Ibitinga, en San Pablo.
"Yo sabía que por ser local iba a contar con una ventaja Marcio Francisco, pero nunca me había pasado que me roben de esa manera. Fue un afano. Incluso tuve un descuento de puntos porque se supone que con el codo le pegué en la nuca", sostuvo indignado el comodorense a El Patagónico.
Respecto a la pelea, que se pudo seguir en vivo por Facebook con la transmisión de Leo Moreno, las reiteradas ocasiones en que el rival del patagónico tendía a abrazarlo fue una constante del combate donde estaba en juego el cinturón mundial de la AFSO (World All Fight System Organization).
"A mí nunca me había pasado. Y más con el reglamento K1, que te permite el clinch (golpear con las rodillas) al cuerpo y al cuádriceps. Y el tema de que me abrace era porque él no sabía cómo manejarse en la distancia. Entonces buscaba anularme de esa forma. También el reglamento contempla que si a uno lo están abrazando lo puedo golpear, pero el árbitro brasileño me lo prohibía", sostuvo.
Una vez concluida la pelea, Achaval se sintió ganador porque consideraba que había tenido un desempeño impecable. Incluso derribó en dos ocasiones a Marcio Francisco, pero ni siquiera eso sirvió para torcer las tarjetas de los jueces (dos brasileños y un mexicano) que dieron por unanimidad la victoria y el título mundial al anfitrión.
"Luego de ver la pelea en vídeo elevamos eso a Juan Giménez –presidente de la Asociación Argentina de Kick Boxing- para que haga el reclamo correspondiente a Renato Pires de la Confederación Mundial de Combate. Hasta ahora los tres coincidimos en que haya una revancha en breve y en la Argentina. Resta saber si Marcio Francisco acepta. Porque el título que ganó está basado sobre una mentira. Reitero, yo espero que si me toca perder, sea con la dignidad de entender que mi rival fue superior. Y no de la manera que me sucedió en Brasil, la verdad estamos muy mal todos, porque uno anhela ganar y si se pierde que sea en buena ley. No de la forma que sucedió", expresó.
Detrás de la pelea mundialista, y en el minuto a minuto, hubo un sinfín de mensajes de aliento para el comodorense a través de las redes sociales y de distintas personas relacionadas, y no, a los deportes de contacto.
"Yo me debo a ellos, y uno busca un logro para regalárselos a ello. Y si eso no se puede, quiero dejar en claro que no se pudo porque el rival fue superior. Esa es una derrota digna. Y es lo que espera cada luchador, que las peleas se definan arriba del ring. Yo espero que Marcio Francisco sea un caballero y acepte la revancha y me gané arriba de un cuadrilátero", sentenció Achaval.
"Yo sabía que por ser local iba a contar con una ventaja Marcio Francisco, pero nunca me había pasado que me roben de esa manera. Fue un afano. Incluso tuve un descuento de puntos porque se supone que con el codo le pegué en la nuca", sostuvo indignado el comodorense a El Patagónico.
Respecto a la pelea, que se pudo seguir en vivo por Facebook con la transmisión de Leo Moreno, las reiteradas ocasiones en que el rival del patagónico tendía a abrazarlo fue una constante del combate donde estaba en juego el cinturón mundial de la AFSO (World All Fight System Organization).
"A mí nunca me había pasado. Y más con el reglamento K1, que te permite el clinch (golpear con las rodillas) al cuerpo y al cuádriceps. Y el tema de que me abrace era porque él no sabía cómo manejarse en la distancia. Entonces buscaba anularme de esa forma. También el reglamento contempla que si a uno lo están abrazando lo puedo golpear, pero el árbitro brasileño me lo prohibía", sostuvo.
Una vez concluida la pelea, Achaval se sintió ganador porque consideraba que había tenido un desempeño impecable. Incluso derribó en dos ocasiones a Marcio Francisco, pero ni siquiera eso sirvió para torcer las tarjetas de los jueces (dos brasileños y un mexicano) que dieron por unanimidad la victoria y el título mundial al anfitrión.
"Luego de ver la pelea en vídeo elevamos eso a Juan Giménez –presidente de la Asociación Argentina de Kick Boxing- para que haga el reclamo correspondiente a Renato Pires de la Confederación Mundial de Combate. Hasta ahora los tres coincidimos en que haya una revancha en breve y en la Argentina. Resta saber si Marcio Francisco acepta. Porque el título que ganó está basado sobre una mentira. Reitero, yo espero que si me toca perder, sea con la dignidad de entender que mi rival fue superior. Y no de la manera que me sucedió en Brasil, la verdad estamos muy mal todos, porque uno anhela ganar y si se pierde que sea en buena ley. No de la forma que sucedió", expresó.
Detrás de la pelea mundialista, y en el minuto a minuto, hubo un sinfín de mensajes de aliento para el comodorense a través de las redes sociales y de distintas personas relacionadas, y no, a los deportes de contacto.
"Yo me debo a ellos, y uno busca un logro para regalárselos a ello. Y si eso no se puede, quiero dejar en claro que no se pudo porque el rival fue superior. Esa es una derrota digna. Y es lo que espera cada luchador, que las peleas se definan arriba del ring. Yo espero que Marcio Francisco sea un caballero y acepte la revancha y me gané arriba de un cuadrilátero", sentenció Achaval.
