Declaró el cuidacoches y contradijo a la novia del rugbier
Ariel Aksensen vio todo la noche en la que Julieta Silva atropelló y mató a Genaro Fortunato. El hombre aseguró que estaban discutiendo y que la maniobra que hizo fue intencional. Se complica la situación de la mujer.

El joven que la noche de la muerte de Genaro Fortunato estaba cuidando los autos en la puerta del boliche La Mona donde Julieta atropelló a su novio, declaró este jueves en Mendoza. Se trata de un testigo clave ya que es el único además de la pareja, que presenció el momento del hecho.

Según contó Ariel Aksensen los hechos no fueron como los relató Julieta el primer día del juicio y aseguró que para él fue un hecho intencional. El cuidacoches contó que en el momento del atropello "ella hace marcha atrás, había bajado la ventanilla, arrancó. El muchacho se agarró de la ventanilla, corrió al costado pero no le da el tronco y cae en el medio de la calle", explica. "En ese momento ella hace la U cuando pega la vuelta. El muchacho estaba con los brazos para arriba, ella no bajó la velocidad, llegó y se la pegó", relató el joven.

"Le hice señas y le gritaba que parara. Me paré en el medio de la calle y frenó y le dije atropellaste al pibe y me discutía que no", continuó en su relato agregando que la acusada nunca tuvo la intención de socorrer a su novio. La versión de Aksensen contradice la de Silva quien en el pimer día del juicio quiso declarar y contar que todo fue un accidente. "Pensé que era un pozo", dijo entre lágrimas.

Silva, de 30 años, se encuentra bajo prisión domiciliaria acusada por el delito de homicidio culposo agravado y homicidio simple con dolo eventual" por la muerte de su novio, de 26, ocurrida el 8 de septiembre de 2017.