Denuncia que ella y su familia fueron agredidos por policías de la Segunda
Laura Vargas afirmó que al menos tres efectivos de la Seccional Segunda -dos hombres y una mujer- se introdujeron sin orden de allanamiento a su vivienda de Malvinas Sur y Laferrere, luego que ella grabara con su teléfono celular cómo los policías agredían en la calle a un amigo de sus hijos. Relató que la golpearon, dejándola con moretones en los brazos, piernas y en un ojo para quitarle el teléfono. Además, ella y su hija de 20 años fueron demoradas durante cuatro horas hasta que la Justicia ordenó su libertad.
Al menos tres efectivos de la Seccional Segunda, comisaría a cargo del comisario inspector Fernando Mora, fueron denunciados de haberse introducido sin orden judicial a la casa de la familia Vargas, en Malvinas Sur y Laferrere y haber golpeado a todos sus integrantes, incluido un niño. El ataque, según los denunciantes, se produjo el sábado a las 18.
Laura Vargas (46), denunció ante El Patagónico que el sábado sus hijos estaban sobre la vereda de su vivienda junto a un amigo, Adrián "El Pollito" Barrientos. En ese momento pasó un patrullero de la Seccional Segunda y los policías reconocieron a Barrientos.
Entonces, según la denunciante, "le dieron piñas en el estómago y lo echaron (a Barrientos). Después lo siguieron en contramano pegándole con la cachiporra y lo atropellaron", aseguró la mujer.
Al ver la agresión contra Barrientos, "a mí me dio bronca y yo lo estaba filmando (grabando con su teléfono celular). Los policías vieron que yo los estaba filmando, vienen a toda velocidad y nos metimos a la casa".
La denunciante relató que los tres efectivos pidieron refuerzo de otras dependencias y luego "se metieron como 20 policías a pegarnos. Hasta al chiquito (niño) le dieron un cachetazo en la cara por llorar y defenderme a mí. Me rallaron el tele, la canilla del lavarropa la rompieron y ahora no podemos lavar ropa", graficó.
Según Vargas la intención de los policías era quitarle el teléfono celular "donde nosotros teníamos filmado cómo atropellaban al ´Pollito´". La denunciante asegura que llevó la peor parte porque "me patearon adelante de las criaturas, sin lástima, en el estómago".
También acusó golpes a la altura de las rodillas, en los brazos, cabeza y en el ojo derecho, según lo reflejan los moretones que todavía padece. Después Laura Vargas y su hija Andrea fueron llevadas a la comisaría en calidad de demoradas.
MADRE E HIJA PRESAS
Vargas describió que una vez en la comisaría "nos seguían dando y los policías nos decían: ´ahora me van a tener que chupar bien la p...´ ; y a ella (por su hija) le dijeron: ´esta está buena para romperle el c...´".
La mujer, madre de seis hijos, afirma que no entiende por qué los policías le hicieron "tanto daño, si yo no molesto a nadie".
La denunciante cree que la policía para justificar el abuso de poder "salieron diciendo que nosotros le robamos a los vecinos. Mientras ellos estaban tratando de sacarnos el celular, le estaban robando a la vecina del pasaje. ¿En qué momento mis hijos iban a robarle?", criticó.
Además, "mis hijos no roban, no son santos y han tenido antecedentes por pavadas. A mi otro hijo de 18 años le pegaron puñaladas en la pierna y en el brazo", describió.
Ante la agresión sufrida, Vargas aseguró que mañana se presentará ante el Ministerio Público Fiscal para dejar asentada la respectiva denuncia. Sostuvo que no lo hizo antes porque a raíz de las lesiones debió permanecer en cama. "Yo quiero que los jueces tomen cartas en el asunto. A los policías les puedo reconocer la cara a todos, mis hijos los conocen", señaló.
"Dijeron que iban a prender fuego la casa, que iban a pasar a tirotearnos y a matar uno por uno cuando menos nos demos cuenta. Vos podés ser el peor delincuente, pero sos un ser humano", planteó.
Laura Vargas (46), denunció ante El Patagónico que el sábado sus hijos estaban sobre la vereda de su vivienda junto a un amigo, Adrián "El Pollito" Barrientos. En ese momento pasó un patrullero de la Seccional Segunda y los policías reconocieron a Barrientos.
Entonces, según la denunciante, "le dieron piñas en el estómago y lo echaron (a Barrientos). Después lo siguieron en contramano pegándole con la cachiporra y lo atropellaron", aseguró la mujer.
Al ver la agresión contra Barrientos, "a mí me dio bronca y yo lo estaba filmando (grabando con su teléfono celular). Los policías vieron que yo los estaba filmando, vienen a toda velocidad y nos metimos a la casa".
La denunciante relató que los tres efectivos pidieron refuerzo de otras dependencias y luego "se metieron como 20 policías a pegarnos. Hasta al chiquito (niño) le dieron un cachetazo en la cara por llorar y defenderme a mí. Me rallaron el tele, la canilla del lavarropa la rompieron y ahora no podemos lavar ropa", graficó.
Según Vargas la intención de los policías era quitarle el teléfono celular "donde nosotros teníamos filmado cómo atropellaban al ´Pollito´". La denunciante asegura que llevó la peor parte porque "me patearon adelante de las criaturas, sin lástima, en el estómago".
También acusó golpes a la altura de las rodillas, en los brazos, cabeza y en el ojo derecho, según lo reflejan los moretones que todavía padece. Después Laura Vargas y su hija Andrea fueron llevadas a la comisaría en calidad de demoradas.
MADRE E HIJA PRESAS
Vargas describió que una vez en la comisaría "nos seguían dando y los policías nos decían: ´ahora me van a tener que chupar bien la p...´ ; y a ella (por su hija) le dijeron: ´esta está buena para romperle el c...´".
La mujer, madre de seis hijos, afirma que no entiende por qué los policías le hicieron "tanto daño, si yo no molesto a nadie".
La denunciante cree que la policía para justificar el abuso de poder "salieron diciendo que nosotros le robamos a los vecinos. Mientras ellos estaban tratando de sacarnos el celular, le estaban robando a la vecina del pasaje. ¿En qué momento mis hijos iban a robarle?", criticó.
Además, "mis hijos no roban, no son santos y han tenido antecedentes por pavadas. A mi otro hijo de 18 años le pegaron puñaladas en la pierna y en el brazo", describió.
Ante la agresión sufrida, Vargas aseguró que mañana se presentará ante el Ministerio Público Fiscal para dejar asentada la respectiva denuncia. Sostuvo que no lo hizo antes porque a raíz de las lesiones debió permanecer en cama. "Yo quiero que los jueces tomen cartas en el asunto. A los policías les puedo reconocer la cara a todos, mis hijos los conocen", señaló.
"Dijeron que iban a prender fuego la casa, que iban a pasar a tirotearnos y a matar uno por uno cuando menos nos demos cuenta. Vos podés ser el peor delincuente, pero sos un ser humano", planteó.
