Desalojan asentamiento detrás del barrio LU 4

Ante una denuncia presentada por vecinos, el intendente Martín Buzzi ordenó ayer la liberación de tierras en el sector ubicado entre el predio de Radio Nacional y los monoblock del complejo LU 4, en barrio 30 de Octubre. Las máquinas viales se ocuparon de desarmar las incipientes viviendas y cargar los paneles de madera en un camión. Como era un asentamiento reciente, en las casas levantadas todavía no vivía nadie.

A las 9:30 de ayer ingresó al despacho del intendente Martín Buzzi la denuncia presentada por vecinos del complejo LU 4.
El escrito contenía firmas y fotografías que daban muestra del movimiento de suelo que habían hecho los ocupantes del sector descampado, comprendido entre el predio de Radio Nacional y la calle Olimpides Surita, al final del barrio 30 de Octubre, por calle César Campoy.
El desalojo se inició a las 17, por decisión del intendente y con la presencia en el sitio de varios secretarios municipales y concejales.
Antes, el personal de la Secretaría de Desarrollo Humano y Familia realizó un relevamiento de las familias que ocupaban el lugar, informando que se produciría el desalojo.
Ricardo Trovant, secretario de Gestión Territorial y Desarrollo Urbanístico, comentó que «es necesario comenzar a producir una liberación de todo este sector».
«Nosotros habíamos detectado que la ocupación genera un alto riesgo, no sólo por la topografía, sino también porque hay instalaciones de agua y un gran sector de la ciudad se ha visto afectada por la ocupación misma y han tenido inconvenientes», sostuvo.
El funcionario mencionó el trabajo social de relevamiento que se hizo, «para empezar a entender en el tema y ver qué respuestas se puede comenzar a desarrollar con este sector».
«También se ha estado trabajando en otros sectores con la misma problemática, para comenzar a desarrollar respuestas, no solamente para estas situaciones, que son excepcionales, sino para la ciudad misma que está creciendo a pasos acelerados, y que necesita que se den respuestas de crecimiento», agregó.
En tal sentido, Trovant declaró que la intención es «producir la urbanización necesaria que le dé continente a este crecimiento», adelantando que en su momento, el intendente hará los anuncios.

A DETENER LA OCUPACION
La ocupación no llevaba más de un mes en ese sitio, por lo cual no había gente viviendo. De hecho, sólo dos hombres llegaron al lugar a exigir respuestas a los funcionarios ante la medida aplicada. El desplazamiento no tuvo resistencia, y las personas aceptaron la decisión, pero exigieron respuestas habitacionales a las autoridades, explicando que llegaron ahí «porque no les quedaba otra».
Trovant describió que el desalojo no se hizo sobre viviendas, sino sobre instalaciones.
El trabajo, según el arquitecto, se realizó «sobre un inicio de intento de ocupación», con el fin de detener ese proceso. Además, adelantó que se tratará de prevenir allí futuros asentamientos.
Por su parte, Rosa González, secretaria de Desarrollo Humano y Familia, indicó que «la idea no es desalojar y abandonarlos a su suerte, sino acompañar a las familias, ver su situación y desde el municipio asistirlas».
«Este es un primer paso que hemos dado y vamos a seguir adelante, planificándolo debidamente, escuchando a los vecinos», dijo González, mencionando que esto había sido un pedido del barrio recepcionado en época de campaña.
Del relevamiento realizado antes del desalojo se anotaron «necesidades de todo tipo», detectándose gente que ha venido a Comodoro hace poco tiempo, desde Buenos Aires y Misiones, algunos a trabajar en la construcción.

LOS SIN TECHO
La policía acompañó el proceso de desalojo, pero no fue necesaria su intervención, aunque sí se oyeron voces de reclamo por el accionar municipal.
Un hombre, cuya hija con un bebé recién nacido había instalado su casa en el sitio, llegó indignado al lugar, buscando a quién dirigir su queja. El hombre manifestaba entender la decisión, pero exigía que le devolvieran los paneles que había levantado, que eran de su propiedad.
Una mujer, que reside en el complejo LU 4 se manifestó en contra de la denuncia presentada por los vecinos. «Yo no firmé, porque mi hija está pasando por esa misma situación y está esperando una vivienda hace años», expresó.
Según la mujer, los asentamientos pertenecen a «gente que busca solucionar su problema de tener dónde dormir».

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