El vocero sostuvo que el ruido primero fue captado por “la Corbeta Rosales de la Armada Argentina”, luego por “otro destructor de la Armada Argentina que se acercó al lugar” y finalmente por “la aeronave P8 de la Armada Norteamericana, que sembró sonoboyas pasivas”.
Sin embargo, Balbi pidió prudencia y advirtió que el ruido debía ser analizado con un software singular. Horas más tarde el arma descartaría en forma oficial que ese ruido tuviera origen en el submarino.
Balbi había señalado que “el punto donde se escuchó ese ruido queda, a través de la Península Valdés, a 360 kilómetros en el borde del Talud, donde hay una profundidad promedio de 200 metros. Coincide con el camino de ida que el submarino tenía previsto tomar para arribar a la base de Mar del Plata”.
Hasta ayer en esa zona se hallaban trabajando dos embarcaciones de la Fuerza Armada Argentina. Además, fueron enviados una aeronave estadounidense y tres buques que poseen sondas que permitirán tener mayores precisiones sobre el sonido.
