Desde Río Gallegos, Servicios Públicos minimiza problemática ambiental en Caleta

Con gran desconocimiento de la problemática ambiental que afronta Caleta Olivia por la cantidad de derrames cloacales, desde Río Gallegos el presidente de la empresa provincial de Servicios Públicos, Julián Osorio, focalizó todo el inconveniente “en la ruptura de un caño”.

Caleta Olivia (agencia)

Si bien es dable señalar que  personal del distrito local de esa empresa multiplicó su operatividad a partir del miércoles, abriendo numerosas bocas de registro para desobstruir los taponamientos en la red, también es indudable que en ello incidió la indignación puesta de manifiesto por el intendente José Córdoba.
El jefe comunal no solo declaró la emergencia por “insalubridad” por los descomunales derrames de aguas negras que proliferaron en la zona céntrica y numerosos barrios, sino que también hizo escuchar su voz en declaraciones radiales, acusando abiertamente de negligencia a SPSE por su inacción.
De hecho, quedó también reflejado que en esta discordia está de por medio una interna política con el gobierno provincial dado que Córdoba también criticó con dureza al interventor que se designó para este distrito (Esteban Mihanovic), quien proviene de Río Gallegos, y de paso -al hablar a través de los micrófonos de la FM Radio 21- también cuestionó la capacidad de “Pachi” Galarza, quien sucede a Mihanovic en el cargo.
Pero también dentro de la empresa hay conflictos gremiales internos ya que la dirigencia y el sector de trabajadores que representa a ATE, quiere ganar hegemonía y pide que se nombre a un trabajador de planta al frente del distrito local, proponiendo con firmeza el nombre Claudio Olivares. De paso, exige otras reivindicaciones laborales y amenaza con llevar adelante una medida de fuerza.

TODO ES PROVISORIO
A todo esto, muchos vecinos miran y escuchan absortos por las disputas políticas y gremiales, como el caso de familias que residen en los alrededores de Avenida Del Trabajo y Malvinas Argentinas, en el barrio San Martín.
Allí llegó a formarse una inmensa laguna de desechos cloacales y Servicios Públicos apenas pudo contener el problema con un “by pass”, manguera aérea mediante, desde una boca de registro a otra.
No muy lejos de ese lugar, en la parte posterior del Centro Municipal de Educación por el Arte (CEMEPA), recién ayer desapareció otra laguna que contaminó el medio ambiente durante varias semanas.
La empresa estatal también se apresuró ayer a desobstruir otro conducto que motivó prácticamente el aislamiento de la Escuela Nº 29 en el barrio 3 de Febrero.
Sin embargo, aún quedan muchos frentes contaminantes a resolver y vale citar uno de los más peligrosos que se produce en el barrio Gobernador Gregores, sobre la avenida Antártida Argentina.
Allí hay dos comercios, un pequeño almacén y una panadería que fueron inundados por aguas cloacales y frente a los mismos se observa un verdadero arroyo que corre por calles en pendiente.
Sin embargo, para el presidente del directorio de Servicios Públicos, Julián Osorio,  todo se limita a que “en la calle Malvinas Argentinas se produjo una ruptura de un caño asbesto cemento, para la cual se solicitó presupuesto para realizar la reparación”.
“Lo que se realizó para solucionar este problema momentáneamente es conectar una de las boca de registro hacia otra boca donde por medio de una bomba trasladan el agua para desagotar en la planta cloacal”, dijo el funcionario desde Río Gallegos, a través de un parte de prensa.
“El tiempo que se estima en la reparación es de 5 días aproximadamente teniendo en cuenta que es un caño de 250 y hay que reemplazarlo por un caño de PVC y tiene una distancia de alrededor de 100 metros de donde están las rupturas”, señaló.

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