Desde que fueron detenidos en los allanamientos realizados en un taller de la calle Rawson, la banda estuvo en los calabozos de la Seccional Segunda donde regresaron tras la extensa audiencia realizada en la sede judicial que funciona en el edificio Pérez Companc.
En tanto un séptimo delincuente -que había intercambiado balazos con Jorge Simeoni (50), propietario del local comercial- se recupera en el Hospital Regional.
De acuerdo a lo que se informó extraoficialmente, a pesar de que recibió cuatro impactos de bala, ninguno de ellos le dañó órganos vitales. Pero el asaltante -de apellido Fariña y de unos 30 años de edad- se habría deshidratado por no haber recibido atención inmediata.
A todo ello, se informó que el herido fue sometido a una laparotomía que determinó que su vida no corría riesgo, por lo que ayer seguía su evolución en una de las salas de clínica quirúrgica del Hospital Regional.
No obstante, de acuerdo a lo que se pudo establecer, la banda contaría con algún grado de profesionalismo que hizo que Fariña recibiera suero para mantener su condición más o menos estable. Lo que no se pudo conocer con certeza fue si otra persona ajena al grupo -y con conocimientos médicos- se ocupó de atender al herido.
Ayer también trataban de rastrearse los antecedentes de la banda oriunda de Bahía Blanca que además del asalto a «Fiorella» intentó un atraco de características similares en una casa de respuestos de la calle Ameghino.
Ese fue el principio del fin para la banda que luego fue localizada por efectivos de la Brigada de Investigaciones en un galpón de la calle Rawson al 1600, donde se almacena cartón.