Detectaron la presencia de roedores en el Jardín 440

Un grupo de padres de los niños que asisten al Jardín 440 reclamó por la presencia de roedores en las instalaciones de esa escuela de nivel inicial. “Lo peor es que un nene tuvo diarrea y por eso nos pidieron que los nenes se hagan estudios. Es que según nos dijeron encontraron una rata en la heladera”, indicó Gustavo González, uno de los padres que ayer presentó una nota ante las autoridades escolares.

En ese contexto, Diario Patagónico se comunicó con integrantes del equipo directivo del establecimiento. Respondieron que hace dos semanas se remitió una nota pidiendo desinfección de las instalaciones de ese jardín que funciona dentro de la Escuela 52.
La nota fue remitida a las áreas provinciales de Supervisión de Escuelas y Obras Públicas. “Según se nos informó, el miércoles después del fin de semana largo se limpiarán las instalaciones del jardín, pero también de la escuela (52) porque es donde funciona el jardín. Así es que eso fue lo que se transmitió también a los padres”, argumentaron.
También aclararon que la nota presentada por los padres fue enviada a Supervisión de Escuelas como antecedente de los reclamos realizados.
Mientras tanto, Gustavo González planteó la necesidad de que las autoridades informaran sobre la situación. “Ante la falta de información y por rumores nosotros hicimos el reclamo porque nos preocupa la salud de los nenes que son muy chicos para estar expuestos a estas cosas. Por eso los padres también estamos pensando en hacer una reunión el miércoles”, expresó.
La Escuela 52 se encuentra ubicada en Kennedy y Martín Fierro. Allí funciona una de las salas del Jardín 440, ya que sus aulas se encuentran dispersas por distintas instituciones. Por esa razón, desde la dirección se aclaró que esta situación es privativa de la sala que funciona en el mencionado establecimiento educativo del barrio Ceferino Namuncurá.
Unos 25 nenes asisten a la sala que se encuentra en la Escuela 52 y los padres señalaron que se realicen los estudios médicos para descartar alguna enfermedad. “El problema igual es que no hay porteros, entonces no se limpia. La maestra limpia el pupitre pero nada más. Nos dijeron que tampoco hay productos de limpieza. Nosotros somos gente muy humilde y muchos no tienen obra social para mandar al nene a analizarse y eso nos preocupa también”, acotó González.
También cuestionó que a pesar de la irregularidad las clases no fueron suspendidas.

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