Detenido por manejar alcoholizado, a contramano y chocar otro vehículo
El conductor de un Fiat Vivace fue perseguido por la policía al circular dos cuadras a contramano. En las calles Cabral y Neuquén chocó contra un Chevrolet Kadett donde viajaban padre e hija, quienes fueron hospitalizados. En medio del operativo, un familiar de las víctimas le propinó dos golpes de puño al joven que terminó preso.
El conductor del "Fiat Competición" como lo señala la propia inscripción del parabrisas del automóvil, identificado por la policía como Claudio Marcelo Coñocar (21), terminó detenido luego de protagonizar un periplo de infracciones a la ley de tránsito. Como si fuera poco fue golpeado ante la presencia de inspectores y policías por un familiar de los heridos.
El joven a bordo del Fiat Vivace –dominio ARA 689– se trasladaba junto a dos acompañantes, se escapó de un control vehicular y comenzó a ser perseguido por un policía de civil y personal de Tránsito. Entonces, circuló a contramano por calle Santiago del Estero, entre la plaza Carlos Gardel y la sucursal de supermercado La Anónima, en el barrio 9 de julio.
Al llegar a Aristóbulo del Valle y Sargento Cabral, el automovilista quiso seguir por esa última calle siempre a contramano y se encontró con el Chevrolet Kadett que se desplazaba por Cabral en sentido este oeste. El conductor identificado como Lucio Yebara (35) iba junto a su hija de tres años. El hombre venía de efectuar compras y no pudo esquivar al otro rodado que circulaba a alta velocidad.
El violento impacto provocó que el conductor del Chevrolet sufriera un corte en la cabeza, mientras la niña acusó golpes que serían de carácter leve. Rápidamente se solicitó una ambulancia que trasladó al padre e hija hasta la guardia del Hospital Regional, donde quedaron hasta anoche en observación.
Al lugar del choque llegaron distintos patrulleros e inspectores motorizados que tomaron intervención. El personal municipal se encargó de practicarle el test de alcoholemia a Coñocar que arrojó 0,74 gramos de alcohol en sangre, es decir por encima del límite de 0,50.
Mientras, el joven permanecía junto a su auto se acercó un hermano de Yebara, quien aprovechó que los agentes de seguridad estaban desprevenidos. Ante la presencia de muchos curiosos le propinó dos golpes de puño al conductor del Fiat y lo amenazó de muerte si les pasaba algo a sus familiares.
Ante la situación uno de los uniformados esposó a Coñocar y fue conducido a la Seccional Segunda por infracción a las normas de tránsito y conducir en estado de ebriedad. Estuvo detenido hasta las 23 cuando la Justicia dispuso su libertad.
