Detuvieron a Marcelo Huenuman por la tentativa de homicidio de Millán
En los primeros minutos de ayer a la madrugada Marcelo Huenuman, condenado por el homicidio de Franco Ortega ocurrido en junio de 2012 y con libertad condicional, fue detenido por la Brigada de Investigaciones al ser señalado por al menos tres testigos como el autor de los disparos que recibió en el tórax Gustavo Millán en una chacra de la zona de quintas del Máximo Abásolo. La víctima permanece con pronóstico reservado en la sala de terapia intensiva del Hospital Regional en grave estado y con su sistema respiratorio complicado.

Ayer a las 00:10, personal de la Brigada de Investigaciones detuvo a Marcelo Fernando Huenuman (24) en relación a la tentativa de homicidio de Gustavo “Pocho” Millán (32), tras ser señalado por al menos tres testigos de haberle disparado en el tórax el sábado a la noche en una finca de la zona de quintas del Máximo Abásolo.

Huenuman había accedido el 26 de septiembre último a la libertad condicional luego de estar purgando una condena por el homicidio simple de Franco Ortega. Había sido condenado el 9 de mayo de 2013, a ocho años de prisión por el homicidio cometido el 24 de junio de 2012 en pasaje Santa María al 2.200 del barrio Jorge Newbery, sentencia confirmada por la Cámara Penal.

Huenuman fue señalado por varios testimonios como el autor de los tres disparos que dieron en el tórax de Gustavo “Pocho” Millán el sábado a las 23 en la chacra “El Palenque”, donde la víctima compartía una reunión con los hermanos Adriazola y otras tres personas.

Según informaron las fuentes de la investigación, la agresión de Huenuman se habría desatado a partir de una venganza.

Millán debió ser trasladado de urgencia al Hospital Regional en donde al cierre de esta edición aún permanecía con pronóstico reservado luego de ser alcanzado por uno de los proyectiles en su sistema respiratorio. Según los especialistas, tenía anoche sus pulmones comprometidos.

La Brigada de Investigaciones, tras medidas judiciales solicitadas por el funcionario de fiscalía Cristian Ovalle, allanó tres viviendas luego de que la jueza penal Daniel Arcuri autorizara los allanamientos.

En la vivienda de Huenuman, en Los Duraznos 1.530, los investigadores detuvieron al condenado y secuestraron un revólver calibre 22 y una carabina 22 con diez cartuchos de ese mismo calibre. También se secuestró un Renault 12 -dominio UFW 018- utilizado por el sospechoso para trasladarse en el momento del atentado.

En los procedimientos, que contaron con otros dos allanamientos en la calle Código 649 al 2300 y en la zona de ex Radio Estación –que dieron resultado negativo-, también participaron efectivos de la Seccional Séptima, Grupo de Infantería y Grupo Especial de Operaciones Policiales.

EL HOMICIDIO DE ORTEGA

Franco Renato Ortega tenía 20 años y el domingo 24 de junio de 2012 a las 22:15 se convirtió en la vigésima víctima de homicidio de ese año en Comodoro Rivadavia. El joven había sido salvajemente apuñalado a la 1:50 del sábado 23 en el límite de los barrios Las Flores y Jorge Newbery, en la parte alta del pasaje Santa María.

Ortega fue apuñalado en la cabeza, rostro y tórax y una de las heridas la recibió en medio de un ojo. Esto le provocó pérdida de contenido ocular, además de comprometerle la masa encefálica. La lesión fue mortal. Luego de permanecer 30 horas internado en la sala de terapia Intensiva del Hospital Regional, el joven falleció.

La versión de descargo asegura que la víctima quiso robar en la casa del imputado y a partir de ese accionar fue que Huenuman reaccionó en defensa. Por tal motivo, esa parte buscó probar que el homicidio fue en legítima defensa, o con exceso en ésta.

Sin embargo, durante el juicio el único testigo presencial sostuvo que la víctima se encontraba en avanzado estado de ebriedad y tenía muchas dificultades para caminar. Como eran conocidos, el testigo le ofreció llevarlo a su casa, pero Franco no quiso porque le dijo que se iba a lo de un amigo.

Cuando llegó a su auto, ese testigo observó el momento en que Huenuman le aplicó primero golpes de puño y tras ingresar y volver a salir de su casa, lo tomó del cuello con un brazo y lo apuñaló con el cuchillo que tenía en la otra mano. “Estaba borracho mal, pero él no era ningún chorro. No se dedicaba a robar y tampoco sabía pelear porque no tenía problemas con nadie”, aseguró el testigo en el debate con respecto a la víctima.

El tribunal conformado por Raquel Tassello, Américo Juárez y Miguel Angel Caviglia condenó finalmente a Huenuman a 8 años de prisión.