Detuvieron a un sospechoso por el asesinato del canillita

Julio César Montesino fue aprehendido ayer en el departamento que habita en el edificio 79 del complejo habitacional del barrio 30 de Octubre. El detenido también es vendedor de diarios como la víctima, Sergio Nahueltruz, quien el lunes a la madrugada fue encontrado muerto con seis puñaladas en el tórax, en su casa de la extensión del barrio Abel Amaya, detrás de las 1.008 Viviendas. Días antes de su asesinato le había contado a una vecinal que se había peleado con otros canillitas.

Personal policial de la Brigada de Investigaciones detuvo ayer por la tarde a Julio César Montesino (32), alias “El Rana” y de oficio vendedor de diarios, como sospechoso del asesinato de Sergio Omar Nahueltruz (40).

Sobre las 15 personal de la división policial de Investigaciones de Comodoro Rivadavia allanó la casa del sospechoso y lo detuvo. El procedimiento se realizó en el departamento K, en el edificio 79 del complejo habitacional 1008 Viviendas del barrio 30 de Octubre.

En el lugar se secuestraron prendas de vestir con presuntas manchas de sangre y dos teléfonos celulares, junto a otros elementos de interés para la causa.

Mientras tanto, el sospechoso quedó alojado en la Seccional Tercera a la espera de la audiencia judicial de control de detención.

PELEA Y MUERTE

A partir de la preocupación de una vecina que no lo veía desde hace varios días, personal policial de la Seccional Quinta ingresó en la madrugada del lunes último a la casa de Sergio Nahueltruz, en la manzana 64 de la extensión del barrio Abel Amaya. Lo encontraron sin vida, tirado en el suelo, con seis puñaladas en el tórax.

En el último mensaje que le había mandado a su vecina, el jueves 10 de mayo a la mañana, le contaba que había peleado con otros diarieros. Al requisar la vivienda no se encontró su teléfono celular ni su documento.

Nahueltruz era oriundo de Tecka, se dedicaba a la venta de diarios y residía en una precaria vivienda de chapa y madera en la parcela 21 del sector de ocupaciones de la extensión del barrio Abel Amaya, detrás de las 1008 Viviendas.

Nahueltruz tenía seis puñaladas en el pecho y estaba tirado en el suelo, al lado de una mesa. Los asesinos además de llevarle el teléfono celular, aparentemente se alzaron con su documento de identidad. El o los asesinos cerraron la puerta con llave y también dejaron con candado el portón de acceso a la vivienda.

Eso fue lo que a Ana, la vecina de Nahueltruz, le llamó la atención: que el portón de la casa estuviera cerrado, cuando siempre permanecía abierto. Incluso las cortinas de la vivienda también permanecieron cerradas durante todo el fin de semana.

Hacía tres días que la mujer no veía a Nahueltruz y eso le llamaba la atención, ya que siempre se comunicaba con ella o lo observaba entrar y salir de la vivienda. Tampoco se lo había visto los últimos días repartiendo los diarios.

La vecina comenzó a preocuparse por lo que le podía haber pasado al canillita ya que la última vez que éste le había mandado mensajes había sido ese jueves 10 de mayo a las 11:08. A través de WhatsApp le había comentado que había mantenido una pelea con otros canillitas.

La mujer comenzó a pensar lo peor y por eso decidió llamar a la policía y a insistir en que ingresaran por la fuerza a la vivienda para corroborar si algo le había ocurrido a Nahueltruz.

Los efectivos de la Seccional Quinta, a cargo del comisario Jorge Calderero, ingresaron el lunes último a la 1:25 a la vivienda de Nahueltruz, una casa precaria de pequeñas dimensiones.

Ante el hallazgo del cuerpo, en el lugar intervino la Policía Científica a cargo del oficial principal Fernando Arce, jefe de la división, y realizaron una inspección ocular en la vivienda. No se hallaron los documentos del hombre y tampoco su teléfono celular ni las llaves del domicilio, como se señaló. El personal policial levantó rastros del lugar y estableció que el cuerpo permanecía sin vida desde hacía más de 48 horas.

Todo indica que el diariero conocía a el o a sus asesinos ya que la puerta no estaba forzada y tampoco se observaba una escena violenta, revelaron fuentes de la investigación.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico