La figura de Rosario Central hizo un paréntesis para agradecer el apoyo de los hinchas en medio de la crisis económica que sacude al país.
La obtención de la Supercopa Internacional por parte de Rosario Central dejó imágenes de profunda emoción, pero también espacio para la reflexión social. En medio de los festejos, Ángel Di María dejó de lado el análisis estrictamente deportivo para poner el foco en el enorme sacrificio económico que hicieron los simpatizantes para acompañar al plantel hasta Santiago del Estero en este momento histórico.
Con la sensibilidad a flor de piel, el delantero campeón ponderó el esfuerzo de la gente que llenó las tribunas a pesar de las dificultades cotidianas: "Volví por esta alegría, por esta gente. Le comenté a los chicos que estamos a fin de mes y que la gente hace todo para estar acá, vende cosas, y si no le dábamos esta alegría sentí que los iba a defraudar de verdad. Somos competitivos, damos pelea siempre".
Profundizando sobre el contexto económico actual, el ídolo rosarino remarcó la locura de amor y pertenencia que demostraron los simpatizantes: "Estoy feliz por la gente. Lo dije en varias notas. Estamos a fin de mes, y uno sabe que en la Argentina no llegás. Y vinieron, compraron y viajaron. Esto no es normal, es una locura. Esta alegría es para ellos. Gastaron, tuvieron que poner el bolsillo a fin de mes, y esta alegría es para ellos".
Aunque el corazón de sus declaraciones estuvo puesto en el vínculo con los hinchas, la jornada también tuvo su costado futbolístico y de alta tensión. Di María recordó el camino a la victoria repasando su golazo de tiro libre —inspirándose en Lionel Messi— y defendió la sanción del penal al señalar que "es un toque, estás dentro del área y el VAR te lleva a eso".
Por último, lamentó los incidentes del cierre: "Fue lamentable lo del final, no hicimos nada para que pase lo que pasó, el partido se fue dando de esa manera un poco más caldeado con patadas".
