Félix González y Mariela Oliva declararon en la segunda jornada del juicio contra el exsecretario general de ATE Chubut. Ambos afirmaron que entre 2019 y 2023 no hubo congresos provinciales para analizar balances y explicaron cómo comenzaron las sospechas sobre el manejo de los fondos sindicales. La defensa, en tanto, puso el foco en que varias referencias sobre supuestos gastos personales de Quiroga no habían sido verificadas directamente por los testigos.
La segunda jornada del juicio contra Guillermo Quiroga, exsecretario general de ATE Chubut, estuvo centrada en las declaraciones de dirigentes de la seccional Esquel que participaron de la denuncia que dio origen a la investigación por presunta administración fraudulenta de fondos gremiales.
Ante la jueza Karina Breckle, en la Oficina Judicial de Rawson, declararon Félix González, secretario general de ATE Esquel, y Mariela Oliva, secretaria adjunta. Ambos cuestionaron el funcionamiento de la conducción provincial durante el período comprendido entre 2019 y 2023 y señalaron especialmente la falta de instancias para analizar las cuentas del sindicato.
El proceso busca determinar si existió un desvío de más de 22 millones de pesos desde cuentas de ATE hacia cuentas personales y del entorno familiar de Quiroga, tal como sostiene la acusación fiscal. Esa hipótesis deberá ser probada durante el debate y la responsabilidad penal del exdirigente no está determinada hasta que exista una sentencia.
“No había congresos para rendir cuentas”
González, quien atraviesa su cuarta gestión al frente de ATE Esquel, sostuvo que durante aquellos años se fue perdiendo el contacto entre la conducción provincial y la seccional cordillerana.
Según relató, entre 2019 y 2023 no se realizaron los congresos provinciales en los que habitualmente los delegados podían conocer y analizar las memorias y balances de la organización. Esa falta de información, explicó, comenzó a generar dudas respecto del destino de los aportes realizados por los afiliados.
Durante su declaración ante el fiscal Lucas Papini, González afirmó que las restricciones sanitarias impuestas durante la pandemia habrían sido utilizadas para evitar esas instancias de rendición. “Las restricciones sanitarias de la pandemia le sirvieron a Quiroga para eludir tener que rendir cuentas”, manifestó.
Mariela Oliva coincidió en que durante ese período no se concretaron las reuniones necesarias para discutir las cuentas gremiales.
La dirigente explicó que un punto de inflexión se produjo cuando Claudia Barrionuevo, exsecretaria de Finanzas de ATE Chubut y también denunciante en la causa, les mostró extractos bancarios del Banco del Chubut que despertaron nuevas sospechas.
“Había movimientos que no debían estar y nuestra seccional no sabía nada”, declaró Oliva.
Qué dijeron sobre los viajes y gastos personales
Durante el contrainterrogatorio, la defensa de Quiroga buscó precisar cuánto de lo relatado por los dirigentes se basaba en hechos que ellos mismos hubieran podido comprobar.
Ante las preguntas del abogado Oscar Romero, González reconoció que no había verificado personalmente los viajes al exterior ni otros gastos que se atribuían al entonces secretario general. Explicó que tomó conocimiento de esas situaciones a partir de publicaciones, fotografías y comentarios que otras personas le acercaron.
Oliva hizo una aclaración similar. Señaló que sus impresiones sobre un eventual nivel elevado de gastos personales surgían principalmente de imágenes difundidas en redes sociales y estados de WhatsApp.
“Eran playas de afuera donde yo no tendría acceso”, expresó durante su testimonio.
Ambos dirigentes reconocieron además que, durante el período cuestionado, no habían presentado reclamos formales ante la estructura nacional de ATE por la falta de congresos provinciales ni por la ausencia de información financiera.
Estos puntos fueron destacados por la defensa y deberán ser valorados por la jueza junto con la documentación bancaria, los informes periciales y el resto de los testimonios incorporados durante el juicio.
ATE Nacional explicó la autonomía de la conducción provincial
La audiencia también contó con declaraciones por videoconferencia de Eduardo De Gennaro, secretario de Finanzas de ATE Nacional, y de Rodolfo Córdoba, integrante de la organización.
Ambos explicaron aspectos del funcionamiento financiero interno del gremio y señalaron que la conducción de ATE Chubut tenía autonomía para administrar los fondos que recibía de la estructura nacional.
Según sus testimonios, la conducción provincial no estaba obligada a seguir pautas específicas de ATE Nacional respecto de la distribución interna del dinero transferido.
También indicaron que durante el período investigado no habían recibido reclamos formales que justificaran una intervención de la conducción nacional en la administración económica de la seccional provincial.
Estas declaraciones aportaron otra mirada al debate, ya que permiten analizar hasta qué punto la conducción chubutense tenía facultades propias para administrar recursos y cuáles eran los mecanismos internos de control previstos por la organización.
Cómo se originó la denuncia contra Quiroga
La causa comenzó a partir de una presentación realizada en julio de 2023 por integrantes del propio sindicato, entre ellos Claudia Barrionuevo, Félix González y Mariela Oliva.
Según explicaron los dirigentes de Esquel, la decisión de recurrir a la Justicia surgió después de varios años sin información suficiente sobre la administración de los recursos y luego de acceder a movimientos bancarios que consideraron llamativos.
González sostuvo que la denuncia también respondió a reclamos de afiliados de la zona cordillerana y señaló que uno de los objetivos de la seccional es recuperar la confianza de los trabajadores en la organización sindical.
ATE Esquel cuenta con más de 1.100 afiliados, según indicó el dirigente, mientras que Oliva remarcó que la intención de quienes impulsaron la presentación es que se esclarezca qué ocurrió con los fondos y se determinen las eventuales responsabilidades.
Los representantes gremiales también señalaron que más de un centenar de trabajadores de la Comarca Andina manifestaron su intención de presentarse como querellantes en el expediente.
Una causa por presunta administración fraudulenta
La acusación está a cargo de los fiscales Lucas Papini y Diego Moya, de la Unidad Fiscal Especializada en Delitos contra la Administración Pública.
Como querellantes intervienen Danilo Sepúlveda y Matías Casati, mientras que Quiroga es asistido por el abogado defensor Oscar Romero.
La Fiscalía sostiene que durante la gestión de Quiroga se habrían producido transferencias desde cuentas sindicales hacia cuentas particulares y de personas de su entorno. La defensa rechaza esa interpretación y durante el juicio busca discutir tanto el origen como el destino de los movimientos bancarios y la calidad de las pruebas presentadas.
El debate continuará en la Oficina Judicial de Rawson con nuevas declaraciones testimoniales y la incorporación de documentación.
Será la jueza Breckle quien, una vez finalizada toda la producción de prueba y escuchados los alegatos de las partes, deberá determinar si los movimientos investigados constituyeron una administración fraudulenta de los recursos de ATE Chubut o si la acusación no logró probar esa hipótesis.
