Discutió con otro automovilista y le destrozaron uno de los cristales
José Luis Garrido efectuaba repartos ayer con su Fiat Fiorino y discutió con el conductor de un Fiat Uno que efectuó una mala maniobra en Güemes casi Rivadavia. Este último se bajó del automóvil, le destrozó el vidrio lateral del utilitario y escapó. Garrido y su esposa, que lo acompañaba, resultaron con cortes leves a causa de los vidrios que les saltaron en el cuerpo.
José Luis Garrido circulaba ayer a las 9:30 en su Fiat Fiorino por la ruta Nacional 3 y cuando ingresó al casco céntrico desde la zona norte por calle Güemes, algunos vehículos comenzaron a hacer señas de luces para que se corriera del carril.
Cuando se cruzó hacia el carril rápido, al llegar a la esquina con San Martín, un Fiat Uno que se desplazaba adelante de él frenó de golpe. Garrido comenzó una discusión con el conductor del auto porque no tenía luces traseras de frenado. "Vienen por la mano rápida y no tienen ni seguro" se quejó Garrido.
Ambos vehículos continuaron circulando por Güemes, pero cuando se hallaban frente a la Unidad Regional de Policía, casi en la esquina con Rivadavia, en medio de la vorágine del tránsito, el conductor del Fiat Uno se bajó del coche y lo comenzó a insultar. Se aproximó a la ventana lateral izquierda de la Fiorino y le destrozó el cristal de un golpe de puño,
según le comentó Garrido a personal policial de la Seccional Primera.
El hombre y su esposa sufrieron algunos cortes con los vidrios astillados que se esparcieron por todo el habitáculo.
El agresor se volvió a subir al Fiat Uno y escapó. Lo hizo con total impunidad frente a la Comisaría Primera.
Rápidamente los efectivos salieron a brindarle asistencia a Garrido y a su esposa. Incluso solicitaron una ambulancia para que los examinara.
Todo era confusión, porque se informaba de un choque, pero Garrido le explicó a la policía y a este diario que si lo chocaron nunca se percató, aunque en la parte trasera izquierda del vehículo tenía un abollón.
El damnificado hizo referencia a que una mujer también se bajó del vehículo que venía detrás a gritar por la maniobra del Fiat Uno. Y que él pensó que el conductor del Fiat le iba a robar cuando le rompió el vidrio del utilitario.
Cuando se cruzó hacia el carril rápido, al llegar a la esquina con San Martín, un Fiat Uno que se desplazaba adelante de él frenó de golpe. Garrido comenzó una discusión con el conductor del auto porque no tenía luces traseras de frenado. "Vienen por la mano rápida y no tienen ni seguro" se quejó Garrido.
Ambos vehículos continuaron circulando por Güemes, pero cuando se hallaban frente a la Unidad Regional de Policía, casi en la esquina con Rivadavia, en medio de la vorágine del tránsito, el conductor del Fiat Uno se bajó del coche y lo comenzó a insultar. Se aproximó a la ventana lateral izquierda de la Fiorino y le destrozó el cristal de un golpe de puño,
según le comentó Garrido a personal policial de la Seccional Primera.
El hombre y su esposa sufrieron algunos cortes con los vidrios astillados que se esparcieron por todo el habitáculo.
El agresor se volvió a subir al Fiat Uno y escapó. Lo hizo con total impunidad frente a la Comisaría Primera.
Rápidamente los efectivos salieron a brindarle asistencia a Garrido y a su esposa. Incluso solicitaron una ambulancia para que los examinara.
Todo era confusión, porque se informaba de un choque, pero Garrido le explicó a la policía y a este diario que si lo chocaron nunca se percató, aunque en la parte trasera izquierda del vehículo tenía un abollón.
El damnificado hizo referencia a que una mujer también se bajó del vehículo que venía detrás a gritar por la maniobra del Fiat Uno. Y que él pensó que el conductor del Fiat le iba a robar cuando le rompió el vidrio del utilitario.
