Diversos casos de estafa

Luis Alberto Monchebeu contó a este medio su intento de comprar un camión, en el que resultó estafado. Al parecer, el rodado que iba a adquirir sería de otra persona, que a la vez lo había entregado a los gitanos a cambio de una unidad nueva.
«Al otro señor, que me iba a entregar el camión, lo jodieron, no le entregaron el camión nuevo y le sacaron 70 mil pesos. Yo entregué mi camión porque me iban a entregar otro, y yo ahora me quedo sin camión, sin nada».
Así expresó Monchebeu su situación. «Pero yo el negocio lo hice en la agencia de estos sinvergüenzas, en Alem 355, a la que también le vamos a hacer un escrache».
Esa agencia en la que intentó hacer el negocio, aparentemente tendría habilitación comercial. «Pero si está habilitada tiene que haber un responsable, el camión se lo entregué a ellos y a mi me lo tienen que pagar, yo me quedé sin nada y no se quieren hacer cargo», vociferó con bronca Monchebeu.
Cada una de las 25 personas que hicieron el escrache tenía un caso similar en cuanto a intento de compra de auto.
Una mujer contó que quiso comprar un vehículo a los gitanos de Canadá y Estados Unidos, y le sacaron 20 mil pesos. «Hice la denuncia, pero me dijeron que no hay justicia para aplicarle a ellos», relató indignada. A Mario Muñoz le fue mucho peor aún. En el año 2000 les compró un VW Gol, y resultó ser que era un vehículo que estaba prendado. Por ello, seis meses después, la justicia le quitó el auto.
Por si eso no bastara, Muñoz hizo la denuncia e inició una demanda penal. Por razones diversas, y según él, con testigos falsos presentados por los gitanos, el juicio se perdió, y el saldo que le quedó a Muñoz fue tener que pagar los honorarios a sus abogados; una suma que llega a 9.000 pesos, y que le descuentan de su sueldo todos los meses, por disposición de la justicia.

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