A la hora de votar por el DNU para acordar un nuevo acuerdo con el FMI, las posturas de representantes de Santa Cruz fueron divididas.
Sin que se conozcan todavía el monto ni otros detalles de esta herramienta legislativa que le otorga a Javier Milei facultades para incrementar la deuda externa, dos de los cinco representantes de la provincia de Santa Cruz la avalaron. Fueron Roxana Reyes, de la UCR, y José Luis Garrido, este último referente de Por Santa Cruz, alianza política que impulsó a Claudio Vidal a la gobernación.
Garrido, en declaraciones al diario Nuevo Día, ya había anticipado que avalaría la iniciativa de Milei, bajo el inconsistente argumento de que “no voy a ser obstáculo para que este proceso de corridas cambiarias y especulaciones golpee más a los argentinos".
El legislador ya había sido protagonista de otra controvertida postura personal, cuando en octubre de 2024, avaló el veto a la Ley de Financiamiento Universitario.
En tanto, la normativa debatida este miércoles, es decir el Decreto de Necesidad y Urgencia que autoriza al gobierno a volver a endeudarse con el Fondo Monetario Internacional, fue rechazada por Sergio Acevedo (exgobernador), quien también pertenece al mismo bloque de Garrido.
Los otros dos legisladores, ambos del Unión por la Patria-PJ y como era previsible, votaron negativamente, tratándose de Gustavo “Kaky” González y de Ana María Ianni.
Vale recordar que el DNU fue aprobado por 129 votos a favor, registrándose otros 108 en contra y 6 abstenciones, en medio de una sesión de alto voltaje y con el edificio parlamentario blindado por las fuerzas de seguridad para evitar que se acercara la multitud de manifestantes que se pronunció a favor del reclamo de los jubilados por una mejora en sus haberes que les otorgue un mínimo de dignidad.
