El abogado del papá de Angel afirmó que Pérez “no conocía” a la víctima y que Leiva lo acusó de “violencia de género” cuando se enteró que él grababa a la imputada por el crimen.
En las últimas horas, el abogado Roberto Castillo –representante de Luis López- realizó duras imputaciones contra los profesionales que concedieron la tenencia de Angel a su madre biológica, Mariela Altamirano, hoy detenida por el crimen que ocurrió el 6 de abril.
“Estamos avanzando en la denuncia contra el juez (Pablo) Pérez; la defensora (Verónica Roldán) y la psicóloga (Jennifer Leiva)”, sostuvo el letrado en declaraciones públicas.
“Iniciamos una presentación que ya está firmada. A Leiva y a otra de las psicólogas les vamos a hacer una denuncia penal por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Y una de esas dos psicólogas también incurre en el delito de falsedad ideológica: firmaban documentos que no se condecían con la realidad que pasaba”, aseguró.
A criterio de Castillo, “uno termina evidenciando que hay una Justicia para las personas con recursos y otra Justicia para aquellos sectores más vulnerables, que no son escuchados en los juzgados de Familia”.
Y puso un ejemplo paradigmático: “Cuando Ángel le dice al juez ‘yo quiero ir con mi mamá’, él debería haber entendido quién era su mamá, pero para eso tenía que conocer al niño. Es inentendible que a Ángel lo hayan desarraigado; lo desarraigaron del jardín, de sus amiguitos, de su habitación, de su familia y lo llevaron a vivir en un lugar donde nadie supervisó en qué condiciones vivía”, explicó.
Dijo además que el padre “en un determinado momento sospechaba tanto de la justicia que empezó a grabar. La semana pasada me dijo ‘Roberto, yo tengo videos; empecé a grabar a los funcionarios, para que quede registro de cómo me trataban’. En uno de esos videos, él le dice a Leiva ‘¿para ustedes es normal que venga un padre a decir que están maltratando a su hijo y ustedes no hagan nada?’. Y Leiva le dice ‘¿vos estás grabando a la madre? ¿Estás grabando a tu hijo? Eso es violencia de género. Este es el inicio”.
Concluyó que “el problema que tenemos es la interferencia de la política en la justicia. Cuando los auxiliares de la justicia están acomodados por puestos políticos, el espíritu de la justicia termina contaminado. Tenemos muchísimos conflictos y pocos recursos humanos”.
