Duro documento por la situación en la niñez
Referentes comodorenses del sector que también abarca a los adolescentes denuncian abandono por parte del Gobierno provincial. Resaltan "deficiente gestión" y "escasa comprensión de las realidades". Rechazan que se use el ministerio para "acomodos y pago de favores".

Silvia Luz Clara, Virginia Whitty y Liliana Murgas son conocidas referentes comodorenses de problemáticas vinculadas con la niñez, la adolescencia y la familia. Este sábado difundieron un documento con duras críticas al gobierno de Mariano Arcioni por la realidad que atraviesan.

“Deseamos expresar nuestro más profundo malestar ante los sucesivos acontecimientos que empañan el correcto funcionamiento de espacios de decisión de políticas públicas como son los Ministerios de Educación y en particular el Ministerio de Desarrollo Humano, Familia, Mujer y Juventud de nuestra provincia de Chubut”, introducen.

A continuación, y tras mencionar la situación financiera que obstaculiza cualquier gestión desde 2019, señalan “aspectos que son soslayados y que hacen a la marcha de los servicios destinados nada más ni nada menos que al sector más sensible de la población: nuestros niños y adolescentes”.

Lo fundamentan en que “somos testigos permanentes de la calidad de los funcionarios y funcionarias puestos a cargo de los espacios donde se diseñan, presupuestan, ejecutan –y no sabemos si evalúan- las políticas públicas destinadas a la infancia; las familias; los adultos mayores; los sectores vulnerables de la sociedad”, aclarando que se refieren a “la selección de un perfil inadecuado y hasta discordante para la actividad que deben desempeñar”.

ACOMODOS POLITICOS

Al respecto, ponen el acento en que no solo se refieren a competencias técnico-profesionales, sino a “la experiencia, trayectoria, idoneidad, criterios y, sobre todo, la impronta ética de saberse en cargos públicos que no deberían permitir, bajo ningún concepto, conductas inadecuadas, poco claras y hasta ligadas al delito”.

Asimismo, citan los problemas que generan la falta de continuidad de políticas públicas y “el cansancio de quienes las ejecutan por razones del desamparo institucional y político al no ser priorizadas en la agenda gubernamental”, para luego destacar que “no tuvieron eco” diversas iniciativas propuestas desde el área.

Recuerdan que en el último año y medio en Chubut hubo cinco ministros de Educación y tres de Desarrollo Humano, “todos con antecedentes vinculados a distintos delitos de orden administrativo relacionados a la corrupción”.

“La constante movilidad de funcionarios, la deficiente gestión para ampliar el presupuesto; la escasa comprensión de las realidades humanas y comunitarias por razones que habría que esclarecer; la ausencia casi crónica de referentes y la poca disposición para un diálogo constructivo entre Provincia y Municipio, más los intereses personales, sectoriales y políticos en juego, operan en forma nefasta en la posibilidad de incidir en cambios transformadores a favor de la niñez y la población en general”, sintetizan Luz Clara, Whitty y Murgas.

“Algunas instituciones que debieran ser protectoras hoy son depósitos de seres con derechos vulnerados”, concluyen quienes recuerdan que “estamos padeciendo una situación sanitaria y social sin precedentes” que requiere “capacidad; idoneidad; formación; empatía con la realidad y fundamentalmente ética”.

A su criterio se impone, entonces, la necesidad de “un Ministerio que funcione y sea corresponsable con el municipio y el Estado nacional de las acciones que se requieran; no de acomodos políticos, ni de pago de favores”.