Economistas consideran que el acuerdo con el Fondo acelera la reducción del déficit fiscal

El acuerdo entre la Argentina y el Fondo Monetario Internacional facilita el programa económico que está llevando adelante el gobierno nacional con financiamiento más barato, al tiempo que acelera la reducción del déficit fiscal, coincidieron ayer distintos economistas.

El expresidente del Banco Central (BCRA), Mario Blejer, dijo a Télam: “es un acuerdo abonable a las condiciones de la Argentina, en general no es muy distinto al programa del Gobierno; le facilita por tener financiamiento más barato, de alguna manera lo garantiza”.

Tras destacar que el monto de US$ 50.000 millones “es 11 veces la cuota de la Argentina cuando lo normal es hasta cuatro veces la cuota”, Blejer dijo: “entiendo que se va a usar el 30% y el resto queda como garantía de un default”.

A su turno, el exdirector del FMI para América Latina, Claudio Loser, consideró ayer que el acuerdo entre la Argentina y el organismo multilateral es una “buena noticia”.

“El monto es muy muy importante, lo que muestra, más que la urgencia, la voluntad de apoyar a la Argentina”, afirmó en diálogo con Télam.

“Tenemos que ver la Carta de Intención para saber los detalles”, afirmó el economista, para agregar que “en el día a día vamos a sufrir, vamos a hablar mal del Fondo, pero creo que esto es una situación positiva, como la de ir al dentista para tratar una caries y salvar el diente”.

En tanto, en declaraciones a Télam, el economista del Ieral, Jorge Vasconcelos, consideró que el financiamiento acordado con el FMI “se logró con un cambio de ritmo en la política fiscal, pero no con un giro de 180 grados”.

“Se procura una reducción más rápida del déficit fiscal. No hay un giro imprevisto. Los beneficios que se observan superan a los costos”, dijo Vasconcelos.

En cuanto a los efectos del acuerdo en la población, dijo que “el nivel de actividad en las últimas semanas generó incertidumbre, pérdida de confianza y tasas de interés altas, pero los dos primeros aspectos pueden empezar a revertirse”.

En tanto, el tributarista Jorge Gebhardt consideró que las metas de baja de déficit fiscal deberían ser cumplibles por dos motivos: primero, porque en todo presupuesto suele haber gastos que no son absolutamente necesarios y se pueden recortar; y la segunda razón es que los siguientes tramos del préstamo están sujetos al cumplimiento de metas.

El analista Damián Di Pace, de la consultora Focus Market, dijo: “hay que ver qué condiciones genera el Gobierno, para mejorar la situación de la gente ante la desacelaración de la economía y la baja del consumo”.

“Ahora el BCRA no podrá intervenir” ante las oscilaciones cambiarias, dijo Di Pace a Télam. “Hay certidumbre para el futuro e incertidumbre para este año. La baja del déficit fiscal para el 2019, que de 2,2 baja a 1,3%, es exigente”, agregó.

Para la economista Irina Moroni, de la Fundación Capital, “en el 2018 se cumple la meta fiscal de déficit primario, pero en el próximo año no va a bastar con las reducciones en las partidas por las que ya se viene recortando (gastos de capital, subsidios económicos y transferencias a provincias), va a hacer falta un esfuerzo adicional importante, por lo que la discusión por el Presupuesto será clave”.

“Son buenas noticias las de la mayor independencia del Banco Central, pero hace falta un plan para el crecimiento de la actividad económica”, consideró en diálogo con Télam.

En tanto, el economista y ex titular del Banco Central (BCRA), Martín Redrado, consideró ayer que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) “despeja el horizonte financiero” en los próximos tres años.

“Es un acuerdo que despeja el horizonte financiero; Argentina había tenido algunas contramarchas en términos de cómo hacer frente a sus compromisos en el próximo año y medio o dos años. Me parece importante que plantea un horizonte de tres años”, dijo Redrado en diálogo con radio Mitre.

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