Fue funcionario del gobierno de Cambiemos entre 2015 y 2019. Y no en cualquier dependencia. El radical Emiliano Alvarez Raso trabajó en la Secretaría General de la Presidencia que dependía de Fernando De Andreis, primo de Mauricio Macri y hoy salpicado por hechos de corrupción, como tantos otros exfuncionarios de ese gobierno.
“La virulencia digital del PRO con respecto a la internas del radicalismo pone en riesgo la consolidación del centro político, necesario para articular una coalición que pueda sumar para ganarle al populismo. En los extremos gana CFK”, sostuvo este lunes Alvarez Raso -hijo y nieto de dirigentes radicales- a través de Twitter.
Las diferencias entre los aliados que hoy conforman Juntos por el Cambio son más nítidas en lugares donde la UCR celebró internas, como Córdoba y Buenos Aires. Allí se enfrentan los que quieren seguir dócilmente a Macri, Patricia Bullrich y compañía, como Mario Negri, y los que se manifiestan con cierto criterio propio, como Martín Lousteau.
En esta provincia algo similar ocurre entre las posturas de Gustavo Menna y Mario Cimadevilla y en la Legislatura ya se produjo una ruptura, cuando Manuel Pagliaroni y Andrea Aguilera no quisieron saber más nada con Antonio Sebastián López, el diputado que apareció en un video ofreciendo servicios para hacer lobby a favor de quien le concediera “cien lucas”.
