El 66,4% de los irlandeses votó a favor de despenalizar el aborto

De ese modo, seis de cada diez votantes apoyaron la propuesta de derogar la octava enmienda constitucional, que equipara los derechos de la mujer a los del feto y, por ende, imposibilita la interrupción del embarazo salvo si peligra la vida de la madre.

Dos tercios de los irlandeses votaron a favor de la despenalización del aborto, según los resultados oficiales sobre el histórico referéndum celebrado el viernes en ese país, una victoria aplastante para los partidarios de la reforma de la legislación vigente, una de las más duras de Europa.

Un total de 66,4% de los votantes apoyó la propuesta de derogar la octava enmienda constitucional, que equipara los derechos de la mujer a los del feto y, por ende, imposibilita la interrupción del embarazo salvo si peligra la vida de la madre.

“Lo que hemos visto hoy es la culminación de una revolución silenciosa que ha ocurrido en los últimos 10 ó 20 años”, declaró el primer ministro, Leo Varadkar, uno de los defensores más fervientes del Sí.

El cambio previsto es radical para esta nación de fuertes raíces católicas, donde todavía hoy nueve mujeres viajan cada día al exterior para abortar y tres toman una píldora del día después comprada por internet para interrumpir su embarazo, según cifras oficiales.

La legislación actual, una de las más restrictivas de Europa, contempla penas de hasta 14 años de cárcel para las mujeres y profesionales de salud que no la respeten.

“La gente ha dicho que queremos una Constitución moderna para un país moderno, que confiamos en las mujeres y las respetamos a la hora de tomar las decisiones correctas y las elecciones correctas sobre su propia salud”, expresó Varadkar, homosexual declarado y médico de profesión, a la emisora pública RTE.

El premier se dirigió también a los detractores de la reforma, a quienes les aseguró que Irlanda “es el mismo país que la semana pasada, solo que un poco más amable, un poco más tolerante y un poco más moral”.

Los primeros sondeos de boca de urna habían adelantado el viernes un triunfo arrollador del Sí, un pronóstico que se ha ido confirmando ayer a medida que avanzaba el recuento.

Horas antes del anuncio oficial de los resultados, los promotores del No admitieron su derrota.

“Es un día muy triste para Irlanda porque la gente ha votado a favor del aborto”, dijo Cora Sherlock, vocera de la plataforma en contra del aborto Save the Eighth (Salva la octava), unos de los grupos más visibles durante la campaña de esta consulta.

La plataforma calificó el resultado como una “tragedia de proporciones históricas” que dará vía libre a los denominados “abortos a la carta” tras la supresión del “derecho a la vida” de los “no nacidos” en la Constitución.

“Lo que está mal no se convierte en correcto simplemente porque la mayoría lo apruebe”, señaló la organización en un comunicado.

Frente a las lágrimas de los partidarios del No, una multitud se reunió para celebrar el resultado frente al Castillo de Dublin, donde la Comisión del plebiscito anunció el recuento definitivo: de los más de dos millones de irlandeses que votaron, 66,4% lo hicieron por el Sí y 33,6% por el No.

Solo una circunscripción, de las 40 existentes en Irlanda, rechazó la reforma del aborto en el remoto condado rural de Donegal, en el noroeste del país, con el 51,9 %.

La afluencia a las urnas fue del 64,1%, la más alta desde el referéndum sobre la legalización del divorcio de 1996, después del cual se han celebrado veintiún plebiscitos más, reportó la agencia de noticias DPA.

Al igual que ocurrió en la consulta de 2015 para legalizar el matrimonio homosexual, una parte significativa de la diáspora irlandesa se desplazó al país para participar del referéndum, ante la imposibilidad de votar por correo.

Las redes sociales dieron testimonio del bullicioso tránsito, sobre todo de jóvenes y mujeres, por los aeropuertos, puertos marítimos o paradas de colectivos y estaciones de trenes para llegar hasta los centros de votación.

Según afirman los analistas, la alta participación y la llegada masiva de jóvenes desde el extranjero han sido factores claves que contribuyeron al triunfo arrollador del Sí.

El único grupo de edad que votó por el No fue el de mayores de 65 años, con un 58%, un resultado que los expertos atribuyen a la influencia que mantiene la Iglesia Católica en ese sector de la población, pese a los escándalos de abusos sexuales a menores que sacudieron a la curia.

La diferencia entre las zonas urbanas y rurales tampoco fue tan grande como se esperaba y el Sí se impuso en ambas, con 72% y 63% de los votos, respectivamente, reportó la agencia de noticias EFE.

Esta amplia victoria abre las puertas al gobierno del partido Demócrata Cristiano Fine Gael para cambiar la ley y permitir el aborto en todas las circunstancias durante las primeras 12 semanas de embarazo y, en casos excepcionales, hasta las 24.

Una propuesta de reforma, que según el primer ministro, será tramitada rápidamente en el Parlamento nacional para que entre en vigor a final de este año.

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