El 80% de los casos de cáncer infantil puede curarse si se detectan a tiempo

La titular del Instituto provincial del Cáncer, Alejandra Fontao, destacó que “la revisación pediátrica completa y el seguimiento de los controles de los nenes y nenas cada seis meses son claves para detectar posibles síntomas y llegar a tiempo”.

El 80 por ciento de los enfermos de cáncer infantil detectados tempranamente tienen posibilidad de cura, aseguraron ayer desde el ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, donde se registran anualmente 600 de los 1.400 casos del registro nacional, por lo que permanentemente se capacita a médicos y profesionales sanitarios para advertir los síntomas a tiempo.

“Capacitar a los profesionales de la salud de los hospitales públicos permite sospechar el diagnóstico de cáncer para detectarlo cuanto antes y empezar a tratarlo desde su inicio, lo que posibilita que más del 80 por ciento de los niños que enferman puedan curarse”, dijo ayer el ministro de Salud bonaerense, Alejandro Collia, en el Día Mundial de lucha contra la enfermedad.

La titular del Instituto provincial del Cáncer, Alejandra Fontao, destacó que si bien el cáncer es la segunda causa de muerte en niños de entre cuatro y 14 años, “la revisación pediátrica completa y el seguimiento de los controles de los nenes y nenas cada seis meses son claves para detectar posibles síntomas y llegar a tiempo”.

En ese sentido, el jefe del servicio de Oncología del hospital de Niños “Sor María Ludovica” de La Plata, Daniel Pollono, explicó que “cuando los chicos comienzan el tratamiento con la enfermedad más avanzada las posibilidades de cura se reducen casi a la mitad”.

“Con la detección temprana las chances de curación son de entre el 80 y el 85 por ciento, mientras que con un diagnóstico tardío se reducen al 40 o 50 por ciento”, advirtió.

Pollono sostuvo que el problema que presenta esa patología “es que los síntomas no son tan específicos y pueden coincidir con los de otras enfermedades, pero la persistencia o combinación de fiebre prolongada, palidez, decaimiento, baja de peso, cefalea, vómitos o ganglios inflamados en el cuello debe poner siempre bajo sospecha a la enfermedad a padres y pediatras”.

El especialista explicó que como el 60 por ciento de los tumores se desarrolla en niños menores de seis años “los controles en la primera infancia son centrales”.

De acuerdo a datos del Ministerio de Salud de la Nación, los cánceres pediátricos diagnosticados con mayor frecuencia en Argentina son la leucemia, que representa el 37 por ciento de los casos, seguido por los tumores del sistema nervioso central (19 por ciento) y los linfomas (13 por ciento).

“La leucemia se presenta con mayor frecuencia en niños de entre tres y cinco años y las chances de curación también son muy alentadoras, mientras que los linfomas, que se llaman así porque afectan al sistema linfático, comienzan a verse sobre todo después de los 10 años”, completaron.

Como comunicar la existencia de la enfermedad a un niño es considerado por especialistas como un “hecho delicado”, la Fundación Flexer, organización argentina de ayuda al niño con cáncer, elaboró un manual con el fin de guiar a los padres.

Para los nenes y nenas de dos a siete años, desde la Fundación recomendaron “decir desde el principio que él no hizo nada para tener la enfermedad y que el tratamiento a seguir no es un castigo por algo que hizo mal”.

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