El acuerdo salarial petrolero atraviesa ajustes finales
La suma-puente pasaría a ser de 7.000 pesos por mes y se firmaría por 120 días, mientras que el porcentaje de aumento en el sueldo básico quedaría en el 28%.
La negociación paritaria entre los sindicatos petroleros y las cámaras empresariales pasó ayer en Buenos Aires a un cuarto intermedio para hoy a las 11 y se extiende hasta la noche. El acuerdo se encamina dentro de lo informado ayer por El Patagónico, aunque habría algunos ajustes de último momento en relación a la suma-puente.
Según confirmaron fuentes sindicales a este diario, la suma-puente podría ser de 7.000 pesos mensuales -exceptuados de Impuesto a las Ganancias-, pero se estiraría a cuatro meses en lugar de tres. Es decir que sería pagadera en julio, agosto, setiembre y octubre. Luego, habría un incremento en el sueldo básico que rondará el 28 por ciento hasta febrero.
Se trata de una negociación paritaria enrarecida por el contexto internacional, que empujó hacia abajo los precios del crudo a fines de año pasado ubicándolos alrededor de los 60 dólares por barril. Como medida anticíclica, el Gobierno nacional aplicó nuevos precios internos (63 dólares para Chubut y 73 para Neuquén) para afrontar así la crisis.
Hasta junio estaba garantizada la actividad y las empresas comprometidas a sostener el empleo. Sin embargo, en semanas previas a finalizar ese acuerdo, empezaron las convulsiones en las cuencas hidrocarburíferas. En Neuquén, por ejemplo, algunos trabajadores comenzaron a recibir preavisos de despido y en Chubut fue Tecpetrol la que planteó la reducción de personal.
El porcentaje de 28% que puede aplicarse a los sueldos petroleros es el que vienen cerrando otros sindicatos en todo el país. Los petroleros cedieron, dado que querían un porcentaje que oscilara entre el 30 y 33 por ciento al básico. Con una suma-puente exenta de pagar Ganancias, los paritarios bajaron las expectativas en relación al porcentaje.
La historia de la suma-puente se remonta a diciembre. En ese momento, los petroleros acordaron 6.000 pesos mensuales a pagarse por cuatro meses y esperar así a que el mercado internacional se acomodara. Como ello no sucedió, pidieron una prórroga de tres meses más de ese dinero. Y ahora serán entre tres y cuatro meses más.
La suma-puente es un dinero en efectivo que los petroleros reciben como adicional en sus salarios, que goza de estar por fuera del cómputo del Impuesto a las Ganancias, el tributo que más afecta en la región a los trabajadores en general.
