Tras una negociación que incluyó una medida de fuerza, el sindicato petrolero de Santa Cruz alcanzó un acuerdo salarial que permitió normalizar la actividad en los yacimientos.
Luego de negociaciones con las cámaras empresariales del sector, el Sindicato Petrolero, Gas Privado y Energías Renovables de Santa Cruz (SIPGER), conducido por Rafael Güenchenen, confirmó este viernes la normalización de la actividad luego de concretar un acuerdo de recomposición salarial para las y los trabajadores del sector.
El entendimiento alcanzado contempla el pago de una asignación mensual de $380.000 pesos de carácter no remunerativo a partir de febrero de 2026, junto con un bono extraordinario total de $500.000 pesos, que será abonado en dos cuotas de $250.000 pesos cada una, previstas para los meses de abril y junio.
La resolución del conflicto permitió descomprimir un escenario de tensión y aportar previsibilidad a la actividad, en un contexto atravesado por la salida de YPF y las dificultades que enfrenta la industria hidrocarburífera en la provincia.
La negociación se desarrolló con múltiples actores involucrados y requirió un proceso de diálogo sostenido que permitió alcanzar un entendimiento.
Güenchenen señaló que “Santa Cruz atraviesa una de las etapas más difíciles de la historia de su industria hidrocarburífera. En un contexto en el que el Gobierno nacional frena aumentos u homologaciones, desde el gremio seguimos peleando para que el trabajador no pierda poder adquisitivo”.
En relación con la reactivación de la actividad, sostuvo que “acompañamos a las empresas que apuestan a invertir y volver a poner en marcha los yacimientos, siempre que se cuide el salario y el trabajo. El ordenamiento del sector tiene que servir para sostener el empleo y dar previsibilidad, sin que el ajuste recaiga sobre los trabajadores”.
