El acusado de haber asesinado al remisero fue grabado por la cámara de un comercio cercano

Miguel Sotelo, el acusado quedó grabado cuando se dirigía a la agencia de remises para robar las cámaras de seguridad que lo ubicaban allí el coche de alquiler que conducía la víctima.

Los testimonios de ayer comprometieron aún más la participación del imputado Miguel Sotelo en el homicidio del chofer Fernando Schmidt, ocurrido el 29 de enero de 2017. El acusado quedó grabado en los registros de video de un comercio cercano cuando se dirigía a la agencia de remises para robar las cámaras de seguridad ya que horas antes había tomado allí el coche de alquiler que conducía la víctima. Un perito aseguró que ese ilícito “fue con el fin de intentar la impunidad de Sotelo”.

En los tribunales penales de Comodoro Rivadavia ayer se desarrolló la tercera jornada del juicio oral y público por el crimen del remisero Fernando Andrés Schmidt, quien tenía 35 años y era padre de familia. El tribunal -conformado por los jueces Alejandro Soñis, Martín Cosmaro y Mónica García- escuchó a los últimos tres testigos del debate.

El primero en declarar fue el responsable de la Policía Criminalística de esta ciudad, Cristian Cayún, quien estuvo a cargo de la coordinación y el relevamiento de la escena del crimen, en la calle Las Orquídeas entre Sarmiento y Huergo, donde finalmente Schmidt detuvo la marcha del auto.

El licenciado en esa materia elaboró un informe criminalístico para acercar al fiscal Adrián Cabral la primera hipótesis del caso a partir de las posibilidades de análisis sobre cómo habría ocurrido el homicidio. El trabajador fue atacado sobre la calle Huergo y Los Alamos, en un sector del barrio La Floresta.

El jefe policial recordó que analizaron manchas de sangre halladas al pie del remis y manchas de contacto por pisadas. Detalló que dentro del vehículo el Toyota Etios que manejó Schmidt- había gran cantidad de sangre con predominio en el lado del conductor.

De los estudios se presume que la víctima se encontraba sentada frente al volante cuando fue ultimada de quince puñaladas. Cayún describió una gran cantidad de heridas punzocortantes que presentaba el cuerpo de la víctima, principalmente en la zona de su hombro izquierdo. También se observaba una lesión cortante en la frente y en el cuello.

En segundo turno atestiguó un suboficial de la Brigada de Investigaciones que editó un video de la noche del crimen perteneciente a una verdulería ubicada sobre la avenida Juan XXIII y Benito Lynch, a media cuadra de la agencia de remises Aleisa en la que trabajaba la víctima.

En el video exhibido en la sala se observa a Sotelo caminando por la mencionada avenida en dirección a la agencia.

Y el último testimonio fue de otro especialista en Criminalística, quien efectuó en la morgue del Hospital Regional un registro e informe de las lesiones que presentaba el cuerpo de la víctima. El efectivo explicó la mecánica de la muerte del remisero a partir de la presencia de indicios materiales de la causa.

El perito también concluyó que el robo de una cámara a la agencia de remis, ocurrida tres horas después del homicidio, “fue con el fin de intentar la impunidad de Sotelo”.

Luego de escuchar los testimonios de ayer el tribunal dictó un cuarto intermedio hasta hoy a las 8 en la que se hará la incorporación por lectura de la prueba documental. Después serán los alegatos finales de las partes.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico