El inicio del juicio oral y público contra Gustavo Servera fue fijado para el 22 de agosto y se extenderá hasta el 27 de ese mes. Así lo determinó la Oficina Judicial, desde donde además se designó al tribunal que estará integrado con los jueces Martín Cosmaro, Mariel Suárez y Alejandro Soñis. El Ministerio Público Fiscal será representado por la fiscal general, María Laura Blanco, mientras que el acusado será asistido por el abogado particular, Francisco Miguel Romero.
En la audiencia preliminar desarrollada el 8 de febrero, la acusadora pública solicitó que la causa sea elevada a juicio oral y allí efectuó el ofrecimiento de la prueba documental y testimonial para la instancia de debate.
La causa fue calificada jurídicamente como “homicidio agravado por haber sido cometido contra el cónyuge, y por haber sido cometido a una mujer siendo perpetrado por un hombre, mediando violencia de género”. Tiene una pretensión punitiva, en caso de recaer condena, de prisión perpetua para Servera.
EL CASO
El femicidio de Arrieta ocurrió durante la madrugada del lunes 5 de febrero del año pasado, en el horario comprendido entre la 1:30 y las 2:02.
Según la Fiscalía, la víctima se encontraba en la vivienda ubicada en la parte posterior del terreno situado en Juan Manuel de Rosas al 3600, del barrio Abel Amaya, donde vivía con sus hijos.
En ese lapso, según la acusación fiscal, se hizo presente su esposo, Gustavo Alejandro Servera, quien residía en la parte delantera del predio. El ingreso, según la acusadora pública, habría sido por una ventana lateral.
La misma parte sostiene que se produjo una agresión física y utilizando un lazo metálico que el agresor colocó alrededor del cuello de Arrieta, se ejerció presión para reducir a la mujer. El ataque, le produjo a la joven excoriaciones lineales en diversas partes del cuerpo, entre ellas en el tórax del lado derecho, y en el cuello, región latero-posterior, dos equimosis en la parte delantera del cuello.
Después se roció el lugar con un líquido inflamable y se inició un incendio intencional que provocó la muerte por quemadura de las vías aéreas y de distintas partes del cuerpo.
La fiscal sostuvo que el ataque se produjo como conclusión de una relación signada por violencia de género, en la que Arrieta se encontraba en una situación de subordinación y sometimiento hacia Servera, basada en una relación desigual de poder.
