El allanamiento por el tiroteo a la casa del policía no arrojó resultados positivos

No hubo resultados positivos en el allanamiento que realizó la Brigada de Investigaciones en la vivienda de un familiar del hombre baleado con postas de goma en la fiesta de 15 años, señalado por el policía Luis Peña como sospechoso del tiroteo a su vivienda en la madrugada del miércoles.

Luego del tiroteo del miércoles a las 4 de la madrugada en la vivienda del policía Luis Peña –uno de los que se halla en “disponibilidad preventiva” por los excesos denunciados en un cumpleaños de 15 que tuvo lugar el domingo 1 de este mes en un salón del Cordón Forestal–, la Justicia ordenó un allanamiento. El mismo se realizó en la casa de un familiar del hombre baleado con postas de goma por Peña y señalado por el propio policía como presunto autor del ataque a su vivienda.

Según se informó, la diligencia se llevó a cabo a las 15 del miércoles en la calle Teniente Vázquez, de las 1.311 viviendas, en busca de armas de fuego que hubieran podido utilizarse en el tiroteo. La misma estuvo a cargo de la Brigada de Investigaciones y fue solicitada por el Ministerio Público Fiscal.

Peña denunció en la Seccional Quinta que dormía junto a su familia cuando escuchó la detonaciones de arma de fuego y que al mirar por la ventana observó a una persona. El policía se ocultó y antes que nada resguardó a su familia, mientras avisaba a la Seccional Quinta (ya que vive en su jurisdicción), cuyo personal luego confirmaría que la casa de su camarada tenía tres impactos de bala.

Peña sentó sus sospechas hacia el hombre que fue baleado con postas de gomas el domingo 1 de febrero en medio de los disturbios del festejo del cumpleaños de 15 en el Cordón Forestal. Ese hecho mereció dos versiones.

Por un lado, los policías declararon que contrataron a dos de ellos para hacer adicionales, pero que fueron objeto de burla durante toda la velada, llegando a la agresión física en un momento. Ello llevó a pedir refuerzos y fue entonces que se produjo la batahola que dejó heridos y detenidos.

Sin embargo, luego uno de los organizadores de la fiesta declaró que los policías que harían adicionales llegaron tarde esa noche y en estado de ebriedad; que provocaron a algunos de los invitados y que constantemente jugaban con sus armas reglamentarias, llegando a practicar tiro en la parte externa del local. Cuando se les llamó la atención, pidieron ayuda y luego reprimieron violentamente a todos los que se les cruzaban por el camino.

DISCONFORMIDAD

En el cierre de la jornada del miércoles, luego de conocer los resultados del allanamiento, algunos policías compañeros de Peña se mostraron disconformes ante este diario con el proceder de la Fiscalía y de la superioridad policial.

Puntualmente, cuestionaron que desde la Unidad Regional se había dado a conocer el hecho a la comunidad a través de los medios, tiempo antes de que se investigara y se otorgara la orden de allanamiento.

Para los policías, esto podría haber alertado a los sospechosos antes de llevar a cabo alguna medida judicial. Además, cuestionaron que no se hubiera allanado el domicilio del hombre señalado por el policía –de apellido Hernández– y sí el de un familiar.

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