En las últimas horas se viralizaron videos que el condenado por asesinar a su familia, Luis Fernando Iribarren, compartía en su cuenta de Tik Tok, con sus más de 6 mil seguidores.
El paradero de Luis Fernando Iribarren, bautizado como “El Carnicero de Giles”, es incierto. El criminal condenado a perpetua por el homicidio de su familia, luego de estar casi 29 años preso, se dio a la fuga. Previo a escaparse había subido un escabroso vídeo en redes sociales donde mantiene activo su perfil.
En las últimas horas se viralizaron videos que Iribarren compartía en su cuenta de Tik Tok, con sus más de 6 mil seguidores. En las redes sociales se presentaba como abogado. Incluso fue previo a la fuga que había ido al penal de Olmos para ir a cursar en la Facultad de Derecho de la Universidad de La Plata de donde no regresó.
En sus redes incluso llegó a comentar sobre casos similares a los que él cometió. A partir del estudio que llevaba adelante en Derecho, daba su punto de vista sobre la legalidad de conductas como el descuartizamiento de cuerpos humanos y los bajos castigos por robos. En uno de sus videos más replicados, comentó:
“¿Descuartizar un cuerpo humano es delito en Argentina? Si estaba con vida, sí. Si ya era un cadáver, no”.
Además, en las redes, “El Carnicero de Giles” daba opiniones legales sobre casos criminales y mediáticos, como por ejemplo el asesinato de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell. También respondía preguntas que le hacían los usuarios, les daba recomendaciones para evitar caer en estafas.
En el último video, que fue el que llamó la atención, que había sido publicado a principios de este mes de agosto, se filmó mientras caminaba por las calles de La Plata y se quejó sobre el mal estado de las veredas.
“Los que andamos sin problemas no tenemos complicaciones. Pero ustedes imagínense lo mal que le puede ir a la gente mayor, a quienes tienen dificultades de desplazamientos, con estos estados de las aceras”, dice en el vídeo.
“Acá estoy, por suerte y de milagro en una pieza: casi me tiró una motito. Las autoridades van a tener que hacer algo, estas motos andan a 2000, no respetan las normas de tránsito. Es un descontrol”, se quejó sobre un repartidor que por poco lo atropella.
Los reclamos que hacía en redes sociales son los de un ciudadano más que uno no imaginaría que fue el homicida de su familia en la noche de agosto de 1986, disparándoles con una carabina mientras dormían, y que luego los enterró en un chiquero de su campo. El crimen permaneció oculto hasta una década después, cuando se descubrió que también había matado a su tía.
