El Big Data para la sustentabilidad

Las organizaciones utilizan ese conocimiento para los negocios y de a poco también para prácticas responsables.

Cada día se producen millones de datos digitales en el mundo. Hoy una persona es una maquina de producir información, cada vez que realiza una búsqueda en internet está dejando una huella de sus intereses y cuando utiliza las redes sociales ofrece información sobre su vida. Durante una jornada es innumerable la cantidad de veces que dejamos datos en la red, lo mismo sucede con las empresas, organizaciones y Estados. La acumulación, estudio y empleo de esos datos a gran escala es lo que se denomina Big Data.

“En la actualidad tenemos una capacidad enorme para generar datos, almacenarlos, analizarlos y visualizarlos. En esa información hay mucho conocimiento potencial”, define Sonia Jalfin, fundadora de Sociopúblico, un estudio de comunicación de ideas complejas que trabaja con organizaciones públicas y privadas.

Entonces, los datos obtenidos gracias al Big Data son una valiosa fuente de información para el sector público y para el privado. Las empresas realizan business intelligence para definir sus planes de negocios y los gobiernos están promoviendo plataformas de datos abiertos. Pero... ¿qué sucede con la sustentabilidad? A nivel macro, el Big Data para el desarrollo sostenible trata de reunir, cruzar y relacionar datos procedentes de componentes físicos como incendios, sequías, lluvias, terremotos, etc. con datos sobre componentes sociales como la intensidad lumínica por las casas, llamadas de teléfono, uso del transporte, etc. Los datos son extraídos de fotos satélites y bases de datos públicas por lo que es vital la colaboración público-privada. Según expertos, el resultado de cruzar todos estos datos puede ayudar a evitar conflictos geopolíticos, conocer comportamientos humanos ante catástrofes naturales y entender la resiliencia en diferentes situaciones, entre otros.

A nivel empresas y sustentabilidad también hay un territorio a explorar. “En los datos hay una potencialidad muy grande para la sustentabilidad”, explica Jalfin al tiempo que reconoce que es algo que recién está empezando.

La especialista explicó tres casos en donde se conjuga el uso de datos, las empresas y la sustentabilidad. El primero es el Safety Check, de Facebook, una herramienta de la red social que permite a sus usuarios confirmar que están a salvo ante una catástrofe natural que se utilizó mucho en los terremotos en México. Aquí la empresa usó su gran base de datos y la geolocalización para brindar información de ayuda. El segundo fue una investigación argentina sobre “Nubelo”, una plataforma para contratar freelancers en donde los analistas descubrieron que a las mujeres se les cobraban más por un mismo servicio. “La sustentabilidad tiene que ver en cómo resolver las inequidades y los problemas de discriminación son parte de eso”, evalúo.

El tercer ejemplo es de una startup alemana que promueve las microhuertas en las ciudades. Mediante una combinación de datos de las huertas en los hogares y datos del clima, envían a los usuarios al celular alertas con la proporción justa de agua y luz que deben administrar a las plantas para que no mueran.

El campo del uso de datos para la sustentabilidad en empresas está creciendo y en el futuro habrá mayor innovación. “En los datos hay información valiosa. Si entendemos mejor la realidad, podemos operar para que esa realidad sea más sustentable”, concluye Jalfin.

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