El cabo Ríos: "soy la mitad de lo que era"

A más de un año del episodio que lo dejó al borde de la muerte, el cabo Jorge Ríos habló con Patagónico.net, y manifestó que le solicita al gobierno provincial una ayuda económica para afrontar los gastos que exige su tratamiento. “Me tendría que haber muerto para que me den un subsidio”, manifestó indignado.

Desde setiembre del año pasado, Ríos solicita en Casa de Gobierno una audiencia con el gobernador Martín Buzzi:  “desde que se fue Glinski no tuve más comunicación ni llegada al gobierno provincial, con mi esposa asistimos a Rawson cada vez que podemos y desfilamos por Casa de Gobierno sin que nadie nos recibe”, relató en diálogo con Patagónico.net.

En la mañana de hoy, “no pudimos contener la bronca”, relató Ríos “nos atendió un subsecretario de Seguridad, no nos permitió hablar con el ministro (Oscar Conti), y nos dijo que el gobierno nos ayudó con todo lo que pudo, con el alquiler (de una casa), que en realidad nos lo consiguió Buttazzi, pero el sueldo mínimo no lo pagan ellos, lo paga la ART que es lo que corresponde”.

Lo publicó hoy en la red social Twitter, tras ir a Casa de Gobierno y no recibir ninguna respuesta. 

En este punto, el cabo retirado explicó que lo que requiere es “una ayuda económica, porque mi mujer que trabajaba en la actividad privada en el comercio, ahora me tiene que ayudar, porque cuando me pasó lo que me pasó dejé ahí media vida, soy la mitad de lo que era, hay muchas cosas que ya no puedo hacer”, relató con la voz entrecortada a este medio.

El tratamiento médico de Ríos continúa, y a fines de marzo tiene planificado un nuevo viaje a Buenos Aires: “sigo a diario con una dieta especial, que se me hace difícil pagar. Aunque contamos con la ayuda de mi mamá y mi papá que son jubilados”.

Ríos reconoció y valoró “el esfuerzo que hicieron mis compañeros con la venta de pollos para los gastos de mi tratamiento” y la posibilidad de acceder a una vivienda que dio el gobierno “pero tengo que vivir día a día,  antes para vivir dependíamos de mi sueldo, los adicionales que hacía y el trabajo de mi mujer, y hoy yo necesito ayuda para todo”.

Cabe señalar, que el cabo fue sometido a 8 operaciones y 20 intervenciones quirúrgicas, su estómago es más pequeño que lo normal, lleva consigo una malla en el abdomen, le quitaron un metro de intestino, y perdió el 80 por ciento del páncreas. En el primer tramo de su tratamiento estuvo 10 meses internado, cuatro de ellos en terapia intensiva y perdió 50 kilos. Hoy esa situación cambio, pero no mejoró al cien por ciento.

EL HECHO

El lunes 29 de julio del año 2013, se produjo un incidente en un domicilio particular ubicado en calle Jamaica al 300 del barrio Laprida, cuando tres delincuentes identificados como Daniel Almonacid, su hermana Florencia y Carlos González intentaron sustraer elementos menores mientras el matrimonio dueño de la vivienda dormía.

Al arribar los efectivos de la subcomisaria Laprida, dos de los delincuentes huyeron y tras sus pasos salieron algunos policías, mientras que el tercer delincuente, Daniel Almonacid, todavía permanecía en el interior de la casa y al encontrarse con el policía Jorge Ríos lo baleó provocándole heridas que pusieron en riesgo su vida y que hoy lo mantienen en un proceso de lenta y delicada recuperación.

El pasado 19 de noviembre la Cámara Penal de Comodoro Rivadavia confirmó la sentencia condenatoria contra Daniel Almonacid, quien en primera instancia recibió una pena de 15 años de prisión por el delito de robo agravado en concurso real con tentativa de homicidio agravado por la condición de policía de la víctima.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico