Años atrás Julián Casablancas, líder de The Strokes, se convirtió en un artista muy querido por el público argentinos tras sacarse una foto sonriendo mientras sostenía un Mantecol, la famosa golosina hecha a base de pasta maní.
Esta situación hizo que los fanes argentinos relacionaran al rockero con la golosina y cariñosamente comenzaron a llamarlo “gordo mantecolero”.
Pero nadie iba a imaginar que el cantante se iba a ir del país indignado por esta situación, y en el camino insultara a la gastronomía argentina en general.
Casablancas publicó en su Instagram que agradecía a todos sus fans, exceptos a aquellos que lo habían humillado hablando de su “gordura” (en inglés se le dice “body shaming” a la discriminación por el aspecto físico de una persona).
Además, indicó que no le gustaba el Mantecol ni el resto de la gastronomía argentina. Esto hizo que desde las redes sociales comenzaran a dar cuenta de lo que se vivió en el show que brindó en el Lollapalooza, en el que le tiraron mantecoles en la cara y le gritaban “gordo mantecolero”, lo que generó este ataque de furia del rockero.
