Nueva York (Télam)
El político demócrata envió una carta a Stern, que luego pasó a la prensa, en la que le mostraba su inquietud sobre «uno de los escándalos más dañinos en la historia del deporte estadounidense», consignó DPA.
Tim Donaghy, árbitro en la NBA durante las últimas 13 temporadas, es el principal implicado en la que puede convertirse en la mayor crisis en la historia de la NBA.
Las autoridades investigaron los partidos en los que él arbitraba e investiga que el árbitro pudiera haber realizado llamadas telefónicas para alterar el resultado de algún encuentro en los que él o sus socios hubieran apostado.
Todo habría comenzado cuando el árbitro se endeudó y se metió de lleno en esta actividad ilegal para poder pagar su deuda. Los socios de Donaghy serían grupos del crimen organizado que se habrían aprovechado de una deuda de juego contraída por el árbitro.
Donaghy sufre ludopatía, una alteración progresiva del comportamiento por la que un individuo siente una incontrolable necesidad de jugar, menospreciando cualquier consecuencia negativa.
Se trata de una adicción, un trastorno reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que en su clasificación Internacional de Enfermedades en el año 1992.