El cirujano Espasiano irá a juicio por mala praxis médica

Es por un hecho que ocurrió entre febrero y marzo de 2019. El fiscal solicitó que se eleve la causa a juicio en base al delito de "lesiones graves culposas". La jueza Mónica García admitió la acusación y resolvió elevar la causa a juicio.

La audiencia en la que se determinó elevar la causa a juicio se realizó el jueves y en ella, como cuestión previa, el defensor Guillermo Iglesias solicitó que se readecue el hecho. “Verificado que el tratamiento era el correcto la ausencia de información se torna abstracta”, argumentó al afirmar que la víctima tiene conocimientos médicos.

El fiscal Cristian Olazábal solicitó que “se rechace el planteo del defensor ya que el relato del hecho hace al entendimiento del suceso histórico” y “este deber de información que tenía Marcelo Espasiano como médico comienza a demarcar el inicio de su conducta torpe y violatoria del deber de cuidado, que finalmente se traduce en la acción reprochada”.

La querella, por su parte –representada por el abogado Eduardo Villafañe- mencionó que el consentimiento informado tiene jerarquía constitucional, regula la relación médico-paciente en cuanto al procedimiento y que Espasiano haya omitido la obligación de advertir al paciente del riesgo que significaba la ureteroscopía no es un hecho que pueda prescindirse en el análisis de este caso.

DERIVACION, OPERACIONES Y LA PERDIDA DE UN RIÑON

El hecho a juzgar ocurrió el 27 de febrero de 2019, siendo aproximadamente las 19, cuando ingresa a la guardia de la Asociación Española la víctima derivada del hospital de Rada Tilly por el médico Cipriani, con diagnostico presuntivo de cálculos uretrales. Se le practicó una urotomografía sin contraste, la cual confirmó la existencia de un cálculo renal en el uréter izquierdo y quedó internado en dicho nosocomio.

Al día siguiente concurre el imputado urólogo Marcelo Espasiano y le explica a la víctima que de acuerdo a los resultados de la urotomografía efectivamente poseía un cálculo renal en el uréter izquierdo y que podía esperar a que lo expulse espontáneamente por vía urinaria o ser sometido a una práctica quirúrgica denominada ureteroscopía, la cual describió como “simple, rápida y de bajo riesgo”.

Según la acusación, Espasiano omitió informar al paciente los beneficios esperados del procedimiento, los riesgos, molestias y efectos adversos previsibles, minimizando la gravedad de la práctica y no suscribió el consentimiento informado por escrito de su paciente.

Seguidamente, “Espasiano lleva a cabo con negligencia la ureterostomía a la víctima, haciéndolo con poco cuidado y mesura, ejerciendo una excesiva y brusca presión, mayor a la tolerada por el uréter, provocando una lesión en el uréter izquierdo y posteriormente un desgarro ureteral; maniobra que le imposibilitó repararlo y conectarlo nuevamente al riñón”.

Ante esta situación, Espasiano salió del quirófano y comunica las complicaciones a familiares de la víctima, solicitando su autorización para extirpar su riñón izquierdo. Los familiares se negaron, el cirujano volvió a ingresar al quirófano y realizó una nefrostomía para poder derivarle la orina y colocarle un drenaje.

El 3 de marzo de 2019 la víctima obtuvo el alta en el sanatorio para regresar al día siguiente e internarse por indicación de Espasiano. Fue sometido nuevamente a otra intervención quirúrgica, laparotomía exploradora, a los fines de observarle el abdomen. Finalmente, la víctima fue dada de alta y al otro día tuvo que ser derivada de urgencia al Hospital Italiano de Buenos Aires donde fue sometido nuevamente a otras dos intervenciones quirúrgicas. Finalmente se le extirpó su riñón izquierdo.

Como consecuencia directa de la lesión provocada por Espasiano que imposibilitó salvar su riñón izquierdo por ausencia de uréter y según el informe del Cuerpo Médico Forense de Madryn, se encontró imposibilitado para trabajar y con un tiempo de curación mayor a 65 días.

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