El coche lo compraron un mes antes en La Saladita
El Volkswagen Gol, dominio FSL 655, que se utilizó para llegar y escapar del lugar en el que fue asesinado Domingo Expósito Moreno, fue comprado en mayo de 2014 a través del perfil de Facebook "La Saladita", donde se contactó a la vendedora. La compra, según los investigadores, la efectuaron directamente Nadia Kesen y Sergio Solís, quienes le ofrecieron dólares a la propietaria del vehículo pero ésta se negó y prefirió hacer la transacción en pesos. Recibió la suma de 38.000.
El fin del auto era utilizarlo para el crimen y pagarle con él al sicario una vez consumado el hecho. El rodado, finalmente, fue encontrado en el barrio 30 de Octubre y la Policía Científica encontró la huella dactilar de Gonzalo Velázquez en la manija del lado del conductor.
De acuerdo a la reconstrucción de la Fiscalía, a las 22 del miércoles 25 de junio del año pasado Expósito Moreno llegó en un Renault Clio con su pareja, Carolina Gayá, y el hijo de ésta, al domicilio ubicado en Santa Cruz 590. En la vereda de enfrente estaba estacionado el Volkswagen Gol (dominio FSL 655), en el que se encontraban González y Velázquez, con el motor en marcha y las luces apagadas. Del lado del conductor, vestido de negro y con una capucha que le cubría el rostro, se bajó Velázquez, a quien previamente González le señaló el objetivo.
Con sus dos manos, Velázquez sostuvo la Magnun 44 que disparó en 5 oportunidades contra la humanidad de Expósito Moreno, logrando herirlo en el brazo izquierdo, en el mismo costado del cuello, en el tórax, la axila izquierda y en el pómulo derecho. Sin mecanismo de defensa alguno, el hombre quedó allí tendido en el piso, muerto.
Velázquez regresó al auto que estaba en marcha y tomó el control del rodado para avanzar por Santa Cruz y escapar. Al encender las luces delanteras, según quedó registrado en cámaras domiciliarias, se advirtió la avería en una de ellas y cuando el rodado fue encontrado y peritado por la Policía Científica, se corroboró la coincidencia de esa falla. De todas maneras, la patente había sido tomada por la pareja de la víctima fatal.