El Concejo Deliberante de Caleta Olivia "es una joda"
Desde el punto de vista institucional el Concejo Deliberante de Caleta Olivia se ha convertido en un sello de goma. Tampoco ayer pudo sesionar ya que solo concurrieron dos de los cinco ediles que lo conforman. Uno de ellos, Juan José Naves, hace ya casi dos años se encuentra de licencia, en tanto que el presidente del cuerpo, Javier Aybar, y el díscolo Rubén Martínez dieron parte de ausentes.

Caleta Olivia (agencia)

Solo asistieron, por una mera formalidad, Pablo Calicate (FPV) y Liliana Andrade (Cambiemos) quienes ya sabían de antemano que no habría quórum en la sesión prevista en un reducido recinto del mismo edifico deliberativo.

Ni siquiera pudieron formalizar el protocolo de izar el Pabellón, pero al menos descargaron broncas contra sus pares. No tanto contra Juan José Naves (FPV) porque ya tienen asumido que no retornará a su banca y continuará ocupándose de la gerencia distrital de la empresa Servicios Públicos.

Sus arremetidas fueron contra Javier Aybar (Alianza Cambiemos), del cual dijeron desconocer su paradero, pero una fuente confiable reveló a El Patagónico que se encontraba en Buenos Aires y que incluso alguien lo vio el miércoles en el Congreso ingresando al despacho de senador nacional Eduardo Costa.

La otra andanada de críticas fueron direccionadas al díscolo Rubén Martínez (Alianza Cambiemos), el mismo que aseguró haber visto fantasmas en el edificio legislativo y sobre el cual pesan dos denuncias de abuso sexual contra jovencitas y otras demandas penales por agresiones verbales a periodistas y entrega de más de 1.000 terrenos sin fundamento legal.

Martínez, a quien la concejal Andrade le sugirió que se sometiera a una pericia psicológica, no viene al Concejo desde principios de agosto y recién el miércoles hizo llegar una nota argumentando que se ausentaba de Caleta Olivia por tiempo indeterminado y por razones de salud, pero ni siquiera la acompañó con un certificado médico.

Lo más insólito es que hace pocos días estuvo en Buenos Aires para presentar una denuncia en un juzgado contra el intendente Facundo Prades, acusándolo de haber sobornado a otro comerciante chino que solicitaba un terreno para fines comerciales en Caleta Olivia.

Esta demanda penal se sumaría a la causa que se inició hace más de un año cuando otro exfuncionario radical, Fermín Valdivia (que al igual que Martínez está o estuvo ligado a Eduardo Costa), no solo denunció al jefe comunal por casos similares, sino que también aportó el famoso video de las mochilas que cobró notoriedad nacional.

“UNA JODA”

“Hay muy poca seriedad por parte de los ediles que no vinieron porque acá se necesita que trabajemos en conjunto por numerosas cuestiones comunitarias y estamos perdiendo tiempo” dijo a la prensa Liliana Andrade antes de retirarse del recinto y agregó indignada que todo ello es una falta de respeto hacia los vecinos, lo cual hace que el Concejo “ya es una joda”

Respecto a las denuncias de abuso sexual y entrega de tierras que pesan sobre Martínez, sostuvo que las mismas “se tienen que dirimir en el ámbito judicial”, donde ese edil tiene que aclarar el delito que se le imputa, “pero mientras tanto en este cuerpo deliberativo no podemos continuar con las ausencias”.

Por su parte, Calicate consideró que lo que está sucediendo tiene una implicancia política y otra institucional que devienen de internas políticas y entendía que en cierta manera Aybar está “apañando” a Martínez.

De manera puntual, cuestionó la ausencia de este último porque ni siquiera presentó un certificado médico, pero además evaluó que eso era un dato menor en comparación al hecho de estar involucrado a presuntos casos de abuso sexual, “y no da la cara ante la gente”.