“El acumulado de julio, agosto y septiembre es el primer trimestre completo post-devaluación con aceleración de inflación donde visualizamos de forma más clara la reacción de los hogares argentinos”, sostuvo Federico Filipponi, director Comercial de Kantar Worldpanel.
Al respecto explicó: “no hay una única realidad, cada nivel socio-económico reacciona distinto. Por ejemplo, el bajo superior marcó el pulso -este último trimestre-al caer un 6%”.
El especialista enfatizó que en este período “se aceleró la caída de primeras marcas en todos los sectores de la canasta”.
Según Kantar, el nivel socio-económico bajo superior -donde está uno de cada tres hogares argentinos- fue “el más afectado: su contracción es de un 6% y explica gran parte de la caída del consumo total”.
“Estas familias no pudieron sostener su consumo frente a los incrementos de precios registrando la brecha más amplia entre el gasto que realizan y el precio pagado por las categorías que componen la canasta”, remarcó la consultora.
