El cráneo del cuerpo descuartizado tenía pelo corto y entrecano
La identidad del cuerpo descuartizado y esparcido en pleno centro de Comodoro Rivadavia continúa siendo un misterio. Ayer la policía trabajó con perros y con aspirantes en un rastrillaje por la zona alta del Rincón del Diablo. Hoy restos biológicos del cuerpo serán enviados al Laboratorio Regional Forense para que realice un perfil genético del ADN. Al cierre de esta edición se realizaban allanamientos en el pasaje Urquiza porque los entrenados animales vuelven recurrentemente a ese lugar.

Ayer un gran número de aspirantes a suboficiales de la Policía del Chubut fueron mayoría en un rastrillaje por la zona alta del Rincón del Diablo, diagramado por la Sección Operaciones de la Unidad Regional, junto a la Sección Canes y la Brigada de Investigaciones, en busca de nuevos indicios que permitan establecer la identidad del cuerpo descuartizado que fue esparcido en pleno centro el fin de semana.

Primero los perros de búsqueda marcaron los sectores y luego los efectivos rastrillaron la ladera del Cerro Chenque y la ladera de la calle Urquiza. Fuentes extraoficiales daban cuenta del secuestro de una cartera de mujer, una billetera y dos documentos, pero la fiscal Cecilia Codina negó que se hubiera secuestrado este elemento. Tampoco se confirmó oficialmente la incautación de un teléfono celular en los rastrillajes.

Al ser consultada por El Patagónico si se podía confirmar ya la identidad del cadáver descuartizado, la fiscal Codina dijo que no porque la investigación no concluyó.

Al consultarle si se trataba de una mujer, la fiscal se inquietó por el origen del trascendido asegurando que “de eso no tengo nada todavía. Solo tengo huesos con partes. Tengo que hacer un ADN, tiene que intervenir un antropólogo, pero faltan partes esenciales para determinar el sexo”.

Con respecto a las uñas largas que tenían las manos del cadáver que fueron halladas en el baldío de Urquiza y Rivadavia, la fiscal sostuvo que “es porque la piel se retrae; eso no me indica que sea mujer tampoco. No sabemos todavía el sexo”.

Al cuerpo que fue llevado a la Morgue Judicial para que el forense Oscar Licciardi le practique la autopsia le faltaba la pelvis, según confirmó el jefe de fiscales, Juan Carlos Caperochipi.

Ayer se supo que al cuerpo también le falta un húmero y la parte de un brazo. El cráneo está completo y tiene restos de cabello corto y entrecano, mientras el pie derecho fue cortado casi a la perfección con una sierra de carpintería, como así también el talón. Todas las partes, tanto torso como cráneo, se encuentran prácticamente momificados. Los restos podrían haber estado enterrados y algunas partes, como las del pecho que estaban aún húmedas, podrían haber sido desenterradas durante el fin de semana.

En las manos había mucha deshidratación y según los especialistas fue casi imposible realizar un estudio de papiloscopia para levantar huellas dactilares.

De esa manera, continúan el misterio y la ansiedad por conocer la identidad del cadáver y las circunstancias de su muerte, ya que las partes del cuerpo fueron escondidas y por alguna razón luego sacadas a la luz para ser halladas hace tres días en un radio que va desde Chacabuco y San Martín hacia Urquiza y Rivadavia.

Se cree que el cuerpo ha sido desmembrado en al menos una docena de partes. Ahora los restos biológicos del cadáver extraídos por el Cuerpo Médico Forense serán llevados al Laboratorio Regional para que se construya su perfil genético y luego poder compararlo en primer término con los registros de ADN de familiares de personas desaparecidas con los que cuenta del Ministerio Público Fiscal.

Al cierre de esta edición, se allanaba el pasaje Urquiza en busca de indicios porque siempre los perros marcaban el mismo sitio.