El cuestionamiento a la nueva secretaria de Innovación por su supuesto doctorado en IA

El programador y periodista Maximiliano Firtman puso bajo la lupa el perfil académico de Adriana Barravalle, nueva Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología. Cuestionó el origen del doctorado en Inteligencia Artificial que se le atribuye y señaló antecedentes judiciales vinculados a la institución que lo habría otorgado.

La designación de Adriana Barravalle al frente de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología abrió un fuerte cuestionamiento sobre su trayectoria académica. El programador, profesor, periodista y autor Maximiliano Firtman revisó durante varias horas sus antecedentes y centró sus observaciones en el doctorado en Inteligencia Artificial que aparece mencionado en algunos de sus perfiles públicos.

Barravalle asumió en reemplazo de Darío Genua y cuenta con una trayectoria vinculada principalmente a la Universidad Austral, donde se desempeñó como docente, investigadora y directora de laboratorios relacionados con Inteligencia Artificial. También figura como profesora en áreas de ciberdefensa, ciberseguridad y estrategia militar.

Según la reconstrucción realizada por Firtman a partir de perfiles públicos, CV y otras referencias, Barravalle habría obtenido un Magíster en Explotación de Datos y Gestión del Conocimiento de la Universidad Austral en 2016 y un título de Analista de Sistemas de la Universidad de la Defensa Nacional. El especialista también señala que actualmente figura como doctoranda en Ingeniería en la Universidad Austral.

El principal cuestionamiento apunta al título de doctora en Inteligencia Artificial que Barravalle utiliza en publicaciones y perfiles profesionales. Firtman sostiene que en su perfil no aparecen la fecha ni la institución donde habría obtenido ese título y plantea que correspondería a la American Andragogy University, una institución online con sede legal en Honolulu, Hawái.

El programador también señaló antecedentes judiciales relacionados con esa institución. De acuerdo con la información que expuso, el Estado de Hawái inició un juicio contra la universidad por el ofrecimiento de títulos considerados ilegales. Además, mencionó comentarios y denuncias publicados en internet sobre la institución y cuestionó el reconocimiento académico de sus títulos.

Firtman puso especial atención en la diferencia entre la presentación oficial de Barravalle como “doctora en IA” y la información disponible públicamente sobre ese antecedente académico. También indicó que el comunicado de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología la presenta con esa condición.

En su revisión, el periodista repasó además la actividad pública de la institución señalada como posible otorgante del título y apuntó que sus redes sociales registran una cantidad reducida de seguidores. También afirmó que, al momento de realizar su investigación, la universidad parecía haber dejado de operar y que algunos de sus antiguos canales de contacto ya no estaban disponibles.

La trayectoria de Barravalle incluye alrededor de dos décadas de vinculación con la Universidad Austral. Allí desarrolló tareas administrativas y de gestión, fue docente en carreras y posgrados, integró el Consejo de Dirección de Posgrados y, en los últimos años, ocupó cargos relacionados con investigación y laboratorios de Inteligencia Artificial.

Firtman sostuvo que su intención fue verificar reiteradamente la información antes de hacer pública la denuncia. Su investigación terminó concentrándose en el origen y reconocimiento del supuesto doctorado en Inteligencia Artificial que ahora forma parte del perfil académico de la nueva funcionaria.