Les copó el acto
El viernes se cumplieron siete años de la muerte de Néstor Kirchner y se realizó un acto en su homenaje en la sede comodorense del PJ. Estuvieron el intendente Carlos Linares y otros dirigentes con el objetivo de rendir tributo a quien, para muchos, fue el mejor presidente de los argentinos en lo que va del siglo.
Con el maestro de ceremonias de siempre, se suponía que el acto contaría con los oradores del caso y que todos emplearían más o menos el mismo tiempo. Por supuesto que una autocrítica por los últimos resultados electorales no se descartaba.
Pero el que rompió el molde fue el titular del Sindicato de Petroleros Privados, Jorge Avila, quien no solo se instaló en un lugar preferencial de la mesa mientras el intendente se hallaba sentado en la primera fila, sino que a la hora de tomar el micrófono no lo soltó más.
Avila les rindió tributo al exconcejal y presidente local del partido, Víctor Gamboa, y a la rama femenina del PJ, para luego reclamar una y otra vez la unidad. “Justo él”, decían por lo bajo algunos, que no solo se fue a trabajar con Mario Das Neves como director de Petrominera, sino que ha sido más que tibio con las políticas de ajuste de Mauricio Macri. Y que por si fuera poco, en las PASO de agosto apadrinó un precandidato, Leandro Moyano, que no solo le restó votos al ganador, Ricardo Fueyo, sino que también enmarañó la previa de las elecciones generales de hace ocho días.
El aludido Moyano, mientras tanto, se había sentado a su lado, cerca del movilero de la radio petrolera que se aseguró darle amplia cobertura a las palabras del sindicalista.
En ese contexto no fueron pocos los que se preguntaron si en realidad tanto baño junto de las Veinte Verdades no tenía relación con cierto incidente que vivió en la última semana “Loma” en su vivienda de Zona Norte, consecuencia de una decisión tomada más de 1.000 kilómetros al norte por un tal Sebastián Casanello y que le provocó un serio disgusto.
Deben ser los gorilas, deben ser
El acto en la sede de Partido Justicialista también contó con el discurso de la diputada provincial Viviana Navarro, quien insistió –como el resto de los oradores- en la necesidad de rescatar las banderas del peronismo y el kirchnerismo contra la política de ajuste del Gobierno nacional.
Para que sus palabras quedaran claras, la exconcejal se expresó una vez más por la unidad y el impulsado “reordenamiento” del partido. Y luego de buscar las palabras justas sobre la actualidad política nacional, parece que encontró la síntesis. “Tenemos que unirnos para sacar a este gorila de mierda”, sentenció Navarro, lo que despertó inmediatos aplausos.
No a los traidores
Después que Viviana Navarro volviera a ocupar su silla y antes de que empezara a hablar el siguiente orador, desde las barras se escuchó la voz de Elsa Lofrano, quien recordó: “ojo, compañeros que acá en Comodoro ganamos”.
Como se sintió tocada, Navarro le aclaró a la dirigente de AJURPE: “sí, claro, si yo no dije que no fuera así”. Y le preguntó abiertamente por qué le hacía ese comentario.
Como respuesta final, aunque luego siguió acotando, la madre del presidente provincial del partido, Ricardo Mutio, insistió en que era necesario volver a trabajar todos juntos, pero “castigando a los traidores”.
“Si no es fácil. Cada uno hace lo que quiere, en contra del partido y del pueblo, y después vuelven, como que si nada hubiese pasado”, sostuvo Lofrano.
Con certificado médico
El Concejo Deliberante convocó el martes al secretario municipal de Gobierno, Máximo Naumann, y al subsecretario de Fiscalización, Daniel Campillay, a una reunión en la que esperaba que el Poder Ejecutivo entienda que no había nada que reglamentar en la ordenanza que desde junio prohíbe la venta de pirotecnia en Comodoro Rivadavia.
En el encuentro, si bien el secretario de Gobierno volvió a aludir a la necesidad de clarificar, vía reglamentación, algunos aspectos de la normativa, quedó claro que ya en estas fiestas no se podrá vender pirotecnia.
También quedó claro, luego de la reunión, el enojo de los concejales por la ausencia de Daniel Campillay, que la semana anterior en declaraciones periodísticas había criticado al Concejo por la falta de claridad de las normativas.
“Dijo que estaba enfermo y que por eso no pudo venir. Nosotros lo vamos a volver a convocar, ahora tendrá que venir él solito para aclarar algunas cosas que dijo. Cuando venga, más vale que venga preparado y con certificado médico para justificar la ausencia de hoy”, señaló, con claridad, pero con profundo enojo, el concejal de Chubut Para todos, Ricardo Gaitán.
Los años no vienen solos
El domingo 22, el Centro Gallego era una fiesta de Cambiemos ya que no solo se aseguraba el ingreso de Gustavo Menna como diputado nacional sino que, hasta ese momento, disputaba el primer lugar de la elección provincial con Mariano Arcioni.
Cuando ya la banca estaba segura y todavía cabía la posibilidad de acrecentar el batacazo con el triunfo general, Menna con su jefe de campaña Juan Gutiérrez Hauri, el funcionario nacional Daniel Cano, y otros dirigentes de la UCR y PRO, entre ellos Ignacio Torres, ocuparon el escenario para celebrar y comunicar la buena nueva.
Varios detectaron que en ese lugar central, no estaba el presidente del bloque de concejales de la UCR-Cambiemos, José Gaspar, quien ya había tomado distancia de las fotos en la polémica visita al puerto comodorense del ministro de Transporte de Nación, Guillermo Dietrich.
Por lo que se pudo averiguar, en este caso, la ausencia de Gaspar en el escenario no fue por ninguna diferencia con Nación o parte de la campaña, sino con el cansancio acumulado durante toda la jornada ya que, como en todas las elecciones, el edil fue fiscal en su escuela y se la pasó todo el día al pie del cañón.
Por lo tanto, luego de cerrar la escuela, electoralmente hablando, el excandidato a la intendencia, llegó al Centro Gallego, se dio unos abrazos de alegría con todos y luego se fue a su casa a descansar.
¡Viva Perón, carajo!
El domingo mientras en el Centro Gallego era todo fiesta y presagio de triunfo, en el Consejo de Localidad del PJ era todo tristeza y un “ojalá esto pase rápido”. Encima, en medio del operativo de recuento de votos, se cortó la luz, y entonces sí la sede peronista de la calle Sarmiento era la fotografía de la desilusión.
Mientras algunos datos de las distintas escuelas se iban chequeando por teléfono celular, y algunos análisis empezaban a hacerse, así en el medio de la oscuridad total, se escuchaba perdido un “¡Viva Perón, carajo!”.
El corte de energía eléctrica se extendió durante casi dos horas y el panorama era siempre el mismo, o sea: tristeza, cigarrillos que se consumían, broncas que se acumulaban, y ese “¡Viva Perón, carajo!”, que nadie supo si se trataba de un peronista insistidor, de una grabación, o de un eco de los buenos tiempos que, en esa sede, supo haber hasta hace poco.
Eso sí, cuando volvió la luz, se escuchó un unánime, ¡Viva Perón, carajo!
Lo que sobró
Con la energía ya reestablecida, al menos en lo referido a lo técnico, es decir al regreso de la luz, se activó el trabajo de difusión de datos en el PJ. Como siempre sucede en estos casos, los números de las mesas se fueron tirando de a puchitos, arrancando con los más favorables, que se aplaudieron fuertemente, y luego los desfavorables, que se silbaron.
Desde la organización se puso esmero en que el desánimo no cundiese y por eso, cuando ya la cosa venía mal, se aferraron del único dato fuerte y positivo que era que, pese a la sangría de votos, el PJ pudo retener Comodoro Rivadavia donde “fuimos la fuerza más votada”, remarcó el locutor.
El comentario desató una breve alegría, pero cuando ya desde los otros centros de cómputos se fueron dando los datos globales de la elección, los compañeros y compañeras se dieron cuenta de que Ricardo Fueyo no era diputado y que el FpV había quedado tercero y sin banca.
Allí, para que la tristeza no ganara los corazones, se empezó a poner música. El ritmo pegadizo de las canciones elegidas, la mayoría vinculadas a la bailanta, lograron un efecto fugaz porque solo hubo ánimo y algo de baile hasta la próxima andanada de datos, que fue brutal. Allí ya no hubo ritmo que levantara los corazones aplastados.
Fue tanta la desazón que cuando comenzaron a repartirse empanadas, por primera vez en la historia sobraron, ya que la mayoría optó por “masoquearse” con el cigarrillo y alguna cervecita, y otros con irse en silencio y puteando.
La memoria
En ese clima de desánimo fue que se decidió reconocer la derrota y que tanto Ricardo Fueyo como el intendente Carlos Linares hablaran y dieran por cerrada la jornada.
La aparición de los candidatos y del jefe político de la ciudad, hicieron que varios retornaran al Consejo de Localidad para escuchar las palabras y para cerrar una de las jornadas más tristes de los últimos tiempos en el PJ.
Fueyo volvió a recordar lo que esa noche estaba en juego y a lamentar que la mayoría de la ciudadanía no haya entendido que ahora el ajuste iba a ser peor. Linares, reiteró ese análisis, pero básicamente, y como correspondía por la calentura que había, habló de la traición interna.
“Una cosa es que te traicione el enemigo, cosa que es esperable y lógica, y otra que lo haga un compañero, un amigo”, arrancó Linares que, sin nombrarlo, se estaba refiriendo a quien la multitud empezó a insultar: el exintendente Néstor Di Pierro.
Como pese a todo es su amigo, al intendente no le gustó la puteada masiva al “Tano” y por eso reorientó su discurso a la figura de Cristina, pero evidentemente la calentura que tenía era tal que volvió a expresar su bronca por aquellos a los que “esta militancia y esta ciudad les dio todo, pero aún así la traicionaron. Yo a esas personas les digo que la militancia es generosa pero tiene memoria”, cerró el intendente, quien en ese momento sí no hizo nada para evitar que la figura de Di Pierro recibiera un rechazo generalizado.
Ya se ponen los ruleros
Los discursos, previos a las elecciones y a los resultados, son siempre los mismos. Los candidatos aseguran que hay que ir “paso a paso”, como acuñó el filósofo Reinaldo “Mostaza” Merlo, y que “de ninguna manera” se está pensando en 2019.
Ese mismo discurso, que todos repiten, cambia luego de la elección. Generalmente es, como mínimo, dos o tres meses después, pero los tiempos en Chubut están muy acelerados y por eso el mismo domingo 22 a la noche o en su defecto el lunes 23 a la mañana, los candidatos y algunos que no pudieron serlo en esta ocasión, ya comenzaron a hablar de 2019.
El primero en hacerlo, hay que aclarar que lo hizo ante las consultas periodísticas, fue Gustavo Menna, quien dijo que no lo estaba pensando en el plano personal, pero no ocultó, es más lo ratificó, que Cambiemos está trabajando decididamente para dentro de dos años.
Más curiosos fueron los casos de Gustavo Mac Karthy, exintendente de Trelew y exvicegobernador de Martín Buzzi, y del intendente de Puerto Madryn, Ricardo Sastre, quienes, cada uno por su lado, aseguraron que buscarán la gobernación.
“Si Das Neves no va a ser candidato, desde ya que yo lo voy a hacer”, dijo el jefe comunal de Madryn, en tanto que “Kukito” dijo que siempre tuvo ese sueño y lo iba a buscar, aunque no quedó claro si será dentro del PJ o si definitivamente se pasará a Chubut para Todos, o si Chubut Para Todos volverá al PJ.
Vuelve
El resultado electoral, más el estado de salud de Mario Das Neves, fue lo que generó todo este apresuramiento dentro de Chubut Para Todos y también en el PJ, donde hace tiempo hay una línea de dirigentes, la cercana al Gobierno provincial, que trabajaba para “reordenar” al Partido Justicialista, de manera tal que se habilite el regreso de los peronistas del partido del gobernador, que quedaría desactivado para las próximas elecciones.
Ese es el famoso reordenamiento que, polémicamente, expresó Néstor Di Pierro antes de las elecciones, y que, entre otras razones, serviría para explicar por qué el FpV perdió 23.000 votos entre las PASO del 13 de agosto y las elecciones generales del 22 de octubre.
Desde otros rincones del justicialismo, ya con el resultado puesto, también se está impulsando avanzar sobre la conducción partidaria que está en manos de Ricardo Mutio. Así se nombra, en ese plano, al presidente del bloque de diputados del PJ, Javier Touriñan, quien había jugado fuerte en la interna por Néstor Hourcade.
Más allá de que parece que trabajaron por cuerdas separadas, Di Pierro y Touriñan podrían realinearse para avanzar en la reconstrucción partidaria, en la que dejarían afuera a Carlos Linares, y en la que, pensando en 2019, harían reaparecer al exgobernador Martín Buzzi.
De la tranquilidad a la euforia
En el bunker de Chubut para Todos en Comodoro Rivadavia, que esta vez volvió al Lucania Palazzo Hotel, las elecciones se vivieron con mucha tranquilidad y algo de susto, ya que el resultado en esta ciudad volvía a ser negativo, esta vez con un claro avance de Gustavo Menna, que para la suerte de Mariano Arcioni era doblemente crítico.
Por eso, si bien lo que era la difusión de datos se había montado a la vuelta, sobre la calle Rivadavia, donde nadie iba, en el hotel había una tensa calma ya que se sabía que el resultado general, en el resto de la provincia, iba siendo bueno. El tema es que Comodoro volvía a decir que no y encima, no a favor del FpV sino de Cambiemos, con quien decididamente se competía.
El problema es que durante toda la jornada de carga de datos, que comenzó a las 21, desde la página web del Ministerio del Interior, no se computaban los resultados del departamento de Rawson, y entonces había incertidumbre ya que si bien aparecía como mínimo asegurado el segundo lugar para Chubut para Todos, sin esa carga, podía pasar cualquier cosa.
Para colmo, cuando pasadas las 22, hizo una conferencia de prensa, en la que habló del triunfo de su fuerza política, el gobernador Mario Das Neves agradeció a todos y no nombró, en una sola ocasión, al vicegobernador y candidato.
Lo cierto es que no había tristeza como en el PJ, pero tampoco nadie se animaba a festejar, hasta cuando, cerca de la medianoche, se cargó Rawson y ahí sí Arcioni y los suyos dejaron atrás la cautela para pasar a la euforia, que quedó reflejada en algunas selfies.
El muñecazo
La diputada nacional Ana Llanos, del Frente para Victoria, como ya lo había hecho público, trabajó a favor de Mariano Arcioni y así quedó reflejado ese domingo, cuando con su Comodoro de Pie, anduvo fiscalizando y recorriendo escuelas, y luego participando en el acto del escrutinio.
El último miércoles, Llanos volvió a ratificar su alineación con el proyecto político de Mario Das Neves cuando, contra la decisión del bloque, bajó al recinto del Congreso nacional y votó, con los diputados de Chubut Somos Todos, a favor del desafuero del diputado nacional y exsuperministro Julio De Vido.
La posición de la diputada generó algunos pedidos de explicaciones de sus pares de bloque, del que se estaría yendo esta semana, pero también la invitación de varios programas periodísticos de la televisión porteña, que la convocaron por haber sido una de los cinco legisladores del FpV que votaron por el desafuero.
Llanos aceptó gustosa esas invitaciones, ¡mirá si se las va a perder¡ Así primero estuvo con Víctor Hugo Morales en C5N, y luego con Santiago Del Moro en Intratables. La diputada no sorprendió por su calidad discursiva, que claramente es su fuerte, ni tampoco con sus explicaciones de por qué fue a contramano de su bloque, sino por entregar a cada uno de los conductores una de sus famosas Anitas, esas muñecas, indescifrables, con las que a a partir de pocos recursos, hizo campaña y llegó a ser diputada.
A los tortazos
El gobernador Mario Das Neves convocó el miércoles, luego de las elecciones, a reunión de gabinete. Según se explicó, fue para definir acciones para lo que resta del año y para comenzar a orientar los esfuerzos y austeridad en el presupuesto de 2018.
La reunión, desarrollada en la residencia oficial, no terminó bien ya que, nuevamente, aparecieron las diferencias dentro de lo que es el grupo férreo del gobernador, que cada vez es más chico y está más crispado.
Tal parece que fue el grado de rispidez de la discusión que la misma se salió de los carriles discursivos y llegó a las manos, donde la más pesada fue la de un funcionario que, pese a que su apellido tiene que ver con el trabajo de madera, ahora le dicen mano de piedra.
Sigue de campaña
El secretario provincial de Trabajo, Marcial Paz, no ha ocultado nunca sus ganas de ser intendente de la ciudad, algo que volvió a reiterar el 17 de octubre, donde en el acto realizado por los peronistas alineados con el gobernador Mario Das Neves, más Ignacio Stankewitsch, de la Agrupación Perón Perón, ya hizo notar sus banderas alusivas.
En un reciente escrito político, Paz no habló de la Intendencia pero si machacó sobre la figura del intendente Carlos Linares. El funcionario provincial consideró que con el resultado electoral, Chubut ratificó el liderazgo de Das Neves, y le dijo “basta a un estilo político. Seguramente el candidato a gobernador para 2019 lanzado en Camarones debe estar pensando que se apuró en marcar la cancha al resto de los peronistas, sintiéndose ganador antes de tiempo. La falta de respeto al ciudadano se paga”, sentenció Paz.
